14 lugares para enamorarte de Francia
Playas apartadas, patrimonios de la humanidad, castillos de cuento de hadas…están esperándote. Francia posee un patrimonio rico y diverso con innumerables tesoros naturales y arquitectónicos listos para hincarles el diente. Desde las impresionantes gargantas aguamarinas en el Verdón hasta la imponente ciudad medieval de Carcasona, hemos recopilado un total de 14 preciosos lugares en Francia, todos con ese «no sé qué» que hará que te enamores perdidamente de ellos.
1. Acantilados de Etretat (Normandía)

Varios acantilados conforman lo que se conoce como los falaises d’Etretat, enormes paredes de caliza blanca que describen uno de los más famosos y bellos paisajes de Francia. Su belleza ha inspirado a multitud de artistas y escritores, entre ellos Monet y Maupassant, quienes se enamoraron del acantilado Aval, el más destacable, con su arco y las dos enormes rocas esculpidas a lo largo de los años por la erosión. Un poco más retirado pero aún en el Canal de la Mancha, el Manneporte, otro acantilado, es también muy conocido por su arco, que recuerda algo así como una especie de entrada al océano.
La pequeña villa de Etretat es muy pintoresca. Durante tu visita, no puedes dejar de pasear por el mercado en Les Halles de Bois con sus históricas estructuras de madera , o descubrir las preciosas mansiones y villas que le confieren a esta región una magnífica belleza arquitectónica.
2. Castillos del Loira (Loir-et-Cher)

¿Quién no ha oído hablar nunca del precioso castillo de Chambord? Una verdadera maravilla arquitectónica levantada a comienzos del siglo XVI por el rey Francisco I. Chambord se convirtió en el lugar predilecto del rey francés y el castillo fue construido en lo que actualmente es el parque forestal más extenso de Europa. Otros castillos como los de Sully-sur-Loire, Chalon, Villandry, Chinon y Ussé han logrado alcanzar también reputación mundial. Todos estos castillos del Loira (19 en total) son obras maestras del Renacimiento y algunos de ellos han sido reconocidos por la UNESCO como monumentos patrimonio de la humanidad. ¿Necesitas algún motivo más para visitarlos? ¡Los vinos son fantásticos!
3. Las gargantas del Verdón (Var, Alpes de Haute Provence)

Las gargantas de Verdon constituyen una maravilla de la naturaleza con aguas turquesas atravesando el gigante cañón circundado por precipicios rocosos de piedra caliza. Ya sea a nado, en kayak o simplemente andando, uno de los enclaves más destacados para aquellos que exploran la base de la garganta es el Styx de Verdon. Si ascendemos un poco, en Valensole, encontramos extensos campos cubiertos de lavanda esparciendo su agradable fragancia. Todos estos elementos son parte del parque natural de las Gargantas del Verdón, uno de los parques más interesantes de Francia.
4. Carcasona (Languedoc-Roussillon)

La histórica ciudad amurallada de Carcasona ha sido declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Esta coqueta ciudad medieval incluye la magnífica basílica de Saint-Nazaire y el Castillo Condal. La ciudad romana de Carcasonafue fundada en el siglo primero de nuestra era, transformándose luego en fortaleza en el siglo IX para defenderse de los ataques españoles. Tras un proceso de restauración integral durante el siglo XIX, la ciudad está actualmente abierta al público. Por la noche, los muros iluminados de la fortaleza le confieren a Carcasonaun toque mágico.
5. Una vista del Monte Saint-Michel (Normandía)

La pequeña localidad de Mont-Saint-Michel, situada en la cima de un islote rocoso, es una de las panorámicas más famosas en toda Francia. Domina la isla la majestuosa abadía normanda de Mont-Saint-Michel, también declarada patrimonio de la humanidad. El pueblo, que cuenta tan solo con 42 habitantes, ha sido objeto de disputas entre las regiones francesas de Bretaña y Normandía, las cuales reclaman como suya la abadía. ¡La pequeña isla recibe cerca de 3 millones de visitantes cada año! Si tú también tienes pensado convertirte en uno de ellos, has de prestar atención a las mareas: durante la marea baja es posible caminar hasta la isla desde tierra firme. Pero no te confíes, con la marea alta el sendero desaparece.
6. Palacio de Versalles

El Palacio de Versalles, situado al oeste de París, es sin duda uno de los más bellos palacios de todo el mundo. En su origen no era más que una humilde cabaña para cazadores construida por Luis XIII. Fue su hijo, Luis XIV, quien decidió que ya no podía soportar más el hedor nauseabundo que despedían las calles de París en aquella época y se apresuró a convertir Versalles en la residencia real oficial, en lugar del Louvre. Podemos imaginar la tarea colosal que supuso transformar la pequeña cabaña en un suntuoso palacio adecuado para un rey. Tanto el interior como el exterior del palacio son magníficos. Los jardines, diseñados por Le Nôtre, son excepcionales, con el Gran Canal, la Orangerie, el estanque de Suiza, la fuente de Neptuno, la Ferme de Maria Antoñeta, el Grand Trianon y su homólogo de menor tamaño, el Petit Trianon. El mejor momento para admirar el esplendor del palacio y sus alrededores es durante el ocaso. Dirígete a la derecha cuando llegues al final del Gran Canal (puedes alquilar una bici) y contempla la puesta de sol sobre el agua y el palacio.
7. Parque natural regional de Camargue

El mar, el Ródano, los caballos galopando sobre al agua, flamencos rosados alzando el vuelo sobre las lagunas saladas…¡El parque natural de Camargue es una maravilla! Este inmenso humedal protegido se sitúa en el delta del río Ródano, que vierte sus aguas al mar Mediterráneo. Es una reserva natural regional de gran valor botánico y zoológico. Plantas como la lavanda marina se han adaptado a las grandes concentraciones de sal de este peculiar ecosistema. Las aguas cambian de color según la estación del año, lo cual se traduce en un paisaje siempre cambiante. La cría de toros y caballos es frecuente en esta región, y la mejor forma de explorarla no es otra que a lomos de un equino.
8. Monumentos de París

Sí, sí, por supuesto que has oído hablar de París, ¿pero has estado? París está repleto de espléndidos monumentos y preciosos rincones que terminarán enamorándote. El Louvre, la antigua residencia real, es impactante. El patio exterior con su moderna pirámide de cristal crea un interesante constrate con el antiguo palacio, sobre todo de noche. Admira Notre-Dame de París y el Barrio Latino, una pequeña maravilla. El Panteón es imponente, mientras que la Torre Eiffel es el símbolo de París en todo el mundo, sin pasar de largo Montmartre y su Sacre-Coeur, situados en una colina con vistas que te quitarán el hipo. Para los amantes del arte moderno, esenciales las visitas al Museo Beaubourg y al Centro Pompidou. Para finalizar, da un paseo nocturno por el Pont des Arts y la Ile Saint-Louis y descubre por qué París es una de las ciudades más visitadas de Europa. Si te han llegado rumores que aseguran que la capital francesa es cara, no te preocupes, y échale un vistazo a nuestros hostels en París.
9. Playas en el Golfo de Porto (Córcega)

A Córcega se la conoce también con el nombre de «Isla de la Belleza», por el simple hecho de que toda ella es un deleite para la vista. Dicho esto, el Golfo de Porto es considerado uno de los lugares más bellos de toda la isla. Situado en el Parque Regional Natural de Córcega, podrás descubrir los Calanques de Piana, la Reserva Scandola y el Golfo de Giralota, todos ellos patrimonios de la humanidad. Uno de los mejores lugares para disfrutar de estos parajes privilegiados es el Golfo de Porto con su buen clima y sus decenas de playas, entre las que se cuenta la estupenda playa de Bussaglia. Los pueblecitos de alrededor son un buen punto de partida para emprender rutas senderistas.
10. Volcanes de Auvergne

El Parque Natural Regional de los Volcanes de Auvergne es el más grande de toda Europa y está dominado por cuatro volcanes gigantes. Los volcanes de formación más reciente (¡hace 8000 años!) se encuentran en la famosa cadena de los Puys, siendo el más impresionante el Puy de Dome. Todos estos volcanes han permanecido inactivos durante miles de años y actualmente ofrecen vistas espectaculares y únicas, especialmente cuando las nubes coronan sus cimas.
El parque temático Vulcania ofrece un acercamiento divertido al mismo tiempo que didáctico a estas maravillas geológicas. ¡Sin duda merece una visita!
11. Puerto de Honfleur

Esta preciosa ciudad portuaria recuerda a Ámsterdam con sus estrechas y coloridas casitas de ladrillos. Honfleur es una ciudad de artistas, especialmente impresionistas. A pesar de su reducido tamaño, cuenta con decenas de galerías de arte, incluido el Museo Eugène Boudin (quien pintó a Claude Monet o a Gustave Courbet en sus visitas a Honfleur), la hermosa iglesia de St. Catherine y numerosos establecimientos de artesanía. Imprescindible un paseo a lo largo del puerto o una cena en una terracita disfrutando un vino de Calvados o los tradicionales mejillones al vino blanco. No olvides perderte entre las calles adoquinadas en la parte alta de la ciudad.
12. Canales del Marais Poitevin (Pays de la Loire- Poitou-Charentes)

«La Venecia verde»…es el sobrenombre que reciben estas 29.000 hectáreas de humedales en las regiones de Pays de la Loire y Poitou-Charentes. Decenas de canales de un color verde claro (dicho color se debe a los álamos, sauces y juncos) forman el Marais Poitevan, un tranquilo refugio cuando montas en un bote y te dejas fluir en absoluta calma admirando la flora y fauna únicas de esta región. Junto a los canales, hermosas casas de coloridos ventanales, normalmente cubiertas con plantas trepadoras y enredaderas, se funden en el paisaje. Un guía dirige el bote al estilo de las góndolas venecianas a través de canales sombríos de aguas misteriosas. ¡Venga, te perdonamos si te quedas dormido!
13. Cuevas de Lascaux (Périgord)

Situadas en el valle de Vézère en Périgord, las cuevas de Lascaux es un lugar prehistórico de interés internacional y un emocionante testimonio dejado por las gentes que habitaban aquella región hace 17.000 años. Esta cueva patrimonio de la humanidad descubierta en 1940 está decorada con figuras de caballos, ciervos, bisones y gatos. Está considerado un lugar casi sagrado por muchos estudiosos, aunque su conservación está en peligro debido a la ingente afluencia de turistas así como a la erosión natural. La calidad de las pinturas que adornan la cavidad la convierten en una de las cuevas preshistóricas más importantes del mundo.
14. Isla de Ré (Charente-Maritime)

¡Oh, esas callecitas adoquinadas de la Isla de Ré, con sus tiendas, restaurantes y hermosas playas…qué espectáculo! Situada en el océano Atlántico y conectada mediante un puente con La Rochelle, la isla atrae a visitantes muy variados, como amantes de la historia o aficionados a los deportes en la naturaleza. No hay nada como desayunar bajo el cálido sol estival en uno de los cafés del puerto de La Flotte-en-Ré o pasear por la tarde por las callejuelas cubiertas de malvarrosas y casas con ventanas de color pastel. Saint-Martin-de-Ré es probablemente el pueblo con más encanto de la isla y además su centro administrativo. Se trata de otro lugar reconocido como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, con fortificaciones del siglo XVII.
Gracias a afloresm, Vincent Joly, Daniel Jolivet (1 y 2), Casper Moller, Eugene Regis, Le Journal de Mamam, Satoshi Nakagawa, Wolfgang Staudt, Florian Plag, Danilo Tic y Luciano por las imágenes en Flickr (licencia Creative Commons).
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