Cómo conocer el mundo sin dejar tu trabajo
A veces siento que todos los que conozco están por ahí viajando por el mundo, mientras yo estoy atado a mi trabajo de 9 a 5. Revisar mi feed de Instagram se ha convertido en una forma masoquista de autotortura. No todos pueden permitirse dejar su trabajo para viajar por el mundo, pero eso no significa que tengamos que perdernos la experiencia. Con un poco de creatividad, me doy cuenta de que aún puedo vivir experiencias de viaje increíbles. Aquí te dejo algunos consejos sobre cómo conocer el mundo sin dejar tu trabajo.
Visualiza tus metas
Siéntate y pregúntate qué es importante para ti. Detalla tus sueños de viaje con el mayor nivel de detalle posible. Los estudios demuestran que cuanto más tiempo dediques a visualizar tus metas, más probabilidades tendrás de alcanzarlas.

Reserva con anticipación
Esto no solo te ahorrará una fortuna, sino que también evitará que lo pospongas a última hora. ¿Alguna vez has hecho planes con entusiasmo con tus amigos para salir un sábado por la noche, solo para darte cuenta de que preferirías quedarte en casa en pijama cuando llega el día? Para no decepcionar a los demás, te obligas a salir de todos modos y, por lo general, terminas pasándola de maravilla. Lo mismo ocurre con los viajes: ¡haz planes para vencer a tu pereza interior!

Infórmate sobre el lugar
Una de las razones por las que los viajes cortos que se encajan entre compromisos laborales a veces parecen poco atractivos es porque una experiencia de viaje auténtica parece imposible cuando solo pasas 48 horas en un lugar. Pero no te desesperes: investiga un poco. Pide consejos a tus amigos que han viajado mucho y son de otras partes del mundo. Quizás sea parcial, pero creo que alojarse en un albergue es la forma más rápida de conocer un lugar nuevo: a los viajeros les encanta platicar y ayudarse mutuamente con consejos.

Aprende a establecer prioridades
Una vez que te comprometas a hacer del viaje una prioridad, te sentirás menos tentado de gastar 8 libras en almorzar fuera todos los días, o de pasar cada viernes por la noche viendo Netflix. No importa qué tan ocupado o con qué tan poco dinero creas que estás, siempre hay espacio para más aventuras si las conviertes en una prioridad. Ser verdaderamente aventurero significa sacar tiempo para pequeños viajes en medio de todo el ajetreo de la vida cotidiana.

Crea un fondo para viajes
Analiza detenidamente tus gastos y dale sentido a esos números. 3 libras por un café cada mañana no parece gran cosa, pero cuando lo multiplicas y lo comparas con lo que puedes comprar con 3 libras en un lugar como Tailandia o Bulgaria, de repente ya no parece tan buena relación calidad-precio. La gratificación diferida puede ser algo maravilloso.

Fíjate plazos
Es fácil posponer un viaje porque estás agotado por la rutina diaria o porque tienes mucho que hacer en el trabajo. Pero para los verdaderos nómadas, viajar no es solo un lujito que te das cuando tienes tiempo, sino que es esencial para tu bienestar. Al fijarte plazos, evitas la trampa del «algún día».

Da pasos pequeños
A menudo me siento abrumado cuando pienso en todos los lugares que aún me faltan por conocer. Si a eso le sumas los compromisos de un trabajo de tiempo completo, puedes terminar sintiéndote como un fracasado. Pero no dejes que la parálisis y la inacción te ganen: incluso un pequeño paso hacia tu meta de conocer más del mundo es un paso en la dirección correcta. Así que haz planes, aunque sean pequeños.

Aprovecha al máximo tus fines de semana
Tienes más de 100 días de fin de semana al año. Eso son casi tres meses. No caigas en la trampa de pensar que solo puedes viajar durante tus vacaciones anuales.
Mi aventura de fin de semana más reciente fue a París: es ridículamente fácil llegar ahí y te recompensarán con cantidades obscenas de Nutella. Quizá sea lo último que te apetezca hacer después de una larga semana de trabajo, pero una vez que estés ahí, el cansancio desaparecerá. Claro, hubiera sido increíble pasar más de un fin de semana ahí, ¡pero sin duda es mejor que nada!

La aventura no siempre tiene que significar subirse a un avión
Los verdaderos nómadas pueden encontrar aventuras en su propio patio trasero. A veces simplemente no es práctico subirse a un avión e ir a otro país, pero si abres los ojos, hay un montón de tesoros ocultos por explorar justo a la vuelta de la esquina.
¿Alguna vez te has dado cuenta de lo divertido que es mostrarle tu ciudad natal a tus amigos de otros países? Intenta mantener ese entusiasmo y mira tu ciudad con ojos nuevos: no te limites a ir a los mismos lugares de siempre. Sal de tu zona de confort. Yo trato de ir al menos a un lugar nuevo cada semana —aunque eso solo signifique dar un paseo en mi hora de almuerzo y buscar la mejor tienda de bagels de la ciudad—. Ve a visitar a amigos en otras partes del país: un fin de semana explorando las calles empedradas de Cambridge o comiendo helado en lo alto de los acantilados blancos de Beachy Head puede hacerte un bien enorme. Mi hermoso y pequeño país, Inglaterra, está repleto de aventuras por vivir, ¡y el tuyo también!

Convierte tus vacaciones familiares en una aventura épica
Viajar de mochilero puede ser complicado cuando ya has reservado una parte de tus vacaciones anuales y tu dinero para las vacaciones familiares habituales. Mi esposa es de EE. UU., lo que significa que a menudo tengo que renunciar a viajes más frecuentes y cortos a lugares nuevos para poder financiar los viajes anuales más largos a Estados Unidos para visitar a la familia.
¿Pero quién dice que no podemos aprovechar estos viajes para conocer el mundo? Siempre tratamos de hacer algo que nunca hayamos hecho antes mientras estamos allá. Usamos nuestro conocimiento local para evitar las trampas para turistas y salir de los circuitos habituales.
¿Eres un experto en aventuras a tiempo parcial? ¡Comparte tus consejos sobre cómo conocer el mundo en los comentarios de abajo!
Gracias a Wolfgang Staudt, Hernán Piñera, Falcon Photography, Cristian Bortles, Kosala Bandara, Andrés Nieto Porras, Roman Boed, Nicolás Raymond, Thomas Tolkien y Rushen por sus increíbles fotos de Flickr.