Viajar por Tailandia

Día 1 – El ajetreo de Bangkok

Es importante tener en cuenta las diferentes estaciones en Tailandia: los meses más calurosos son de marzo a mayo. La temporada de lluvias (monzón) va de junio a octubre, y la mejor época para viajar es de noviembre a febrero, cuando el clima es seco pero no hace demasiado calor.

El ritmo frenético de Bangkok te golpea en el momento en que aterrizas y sales a la calle; prepárate para la multitud de taxistas que, como buitres, buscan llevarte al centro de la ciudad. Cuando llegues ahí, ¡asegúrate de conseguir la mejor oferta posible y regatea como loco! El centro neurálgico de los mochileros en el centro de la ciudad es la calle Khao San. A lo largo de esta calle hay gente deambulando con sus mochilas, esperando el próximo autobús de conexión hacia alguna de las islas. También se pueden encontrar tuk-tuks (vehículos de transporte público de tres ruedas), puestos de comida y agencias de viajes repartidos a lo largo de esta famosa calle.

El otro centro principal de hospedaje es Th Sukhumvit, que se encuentra al oeste de Khao San. Esta calle es similar a la mencionada anteriormente, ya que cuenta con muchas tiendas, agencias de viajes y numerosos bares para mantenerte entretenido hasta bien entrada la madrugada.

Una vez que te hayas instalado en tu alojamiento y salgas a dar un paseo por las calles, ¡una de las primeras cosas que te llamará la atención de Bangkok es lo bueno que es ir de compras! Tanto Khao San como Th Sukhumvit cuentan con un sinfín de puestos y tiendas que venden de todo, desde productos falsificados hasta trajes a la medida de la más alta calidad. Si estás allí durante el fin de semana, no te puedes perder el Mercado de Fin de Semana de Chatuchak, al que acuden más de 200 000 personas cada fin de semana. Venden de todo, desde serpientes vivas hasta sarongs para hombre; compres lo que compres o no, no olvidarás tu visita a este lugar.

Por otro lado, los famosos mercados flotantes de la ciudad se han comercializado un poco en los últimos años, pero aún así vale la pena visitarlos.

Después de pasar el día de compras o simplemente curioseando, es bueno relajarse con unas cuantas cervezas. Bangkok no tiene exactamente una zona en particular famosa por su vida nocturna, sino más bien muchas otras zonas con bares repartidos por todas partes. Gulliver’s Travellers, ubicado en la parte alta de Khao San Road, es un buen lugar para conocer a otros mochileros.

Día 2 – Budas y sus templos

Bangkok cuenta con una gran variedad de templos, conocidos localmente como wáts. El más grande de todos ellos es el Wat Pho. Su origen se remonta a mucho antes de la fundación de Bangkok, por lo que es el templo más antiguo de Tailandia. También es donde se encuentra el «Buda recostado» más grande de Tailandia .

Cerca del Wat Pho se encuentra el Gran Palacio, o Wat Phra Kaew. Construido en 1782, cuenta con varios edificios que se pueden admirar tanto desde afuera como desde adentro, y no te costará pasar un par de horas explorándolo. La arquitectura tanto dentro como alrededor del wát y del palacio es muy colorida y única, con techos de tejas de colores vivos y las extravagantes estatuas que custodian muchos de los edificios.

Bangkok ha sido conocida durante años como la «ciudad del pecado» de Asia, aunque solo en ciertas partes de la ciudad encontrarás sus famosos «bares go-go» y «espectáculos eróticos». La zona más conocida para visitar estos bares y espectáculos es un área de la ciudad llamada Patpong. No hay duda de que esta es una de las zonas más sórdidas de Bangkok, pero también es una de las más conocidas. Si en cuanto llegues a esta parte de la ciudad empiezas a sentirte mal, ojalá los mercados nocturnos de la zona te mantengan de buen humor.

Día 3 – Un poco de relajación antes de un largo viaje

Por muy famosa que sea, no hay mucho que hacer en Bangkok. Al cabo de dos días, es posible que lo único que quieras sea subirte a un autobús y dirigirte al sur, hacia esas islas idílicas, lo antes posible. Para ahorrar dinero, tu mejor opción es tomar un autobús o un tren nocturno hacia el sur y ahorrarte una noche de alojamiento.

Como la mayoría de los autobuses y trenes salen entre las 7:00 p. m. y las 8:00 p. m., si quieres matar el tiempo durante unas horas, ve al Museo Nacional. Con una historia que se remonta a 1874, el edificio en sí mismo es un espectáculo que vale la pena ver. Con tres colecciones distintas, tal vez no sea la forma más emocionante de pasar la tarde, pero sin duda es una experiencia llena de cultura.

Esa noche, prepárate para un largo, largo viaje hacia Surat Thani, la puerta de entrada al Golfo de Tailandia y sus numerosas islas.

Día 4 – Un merecido descanso

Después de un viaje de 11 horas, llegarás a Surat Thani. Desde aquí te estará esperando un ferry para llevarte a Koh Samui, la tercera isla más grande de Tailandia. El principal centro turístico de esta ciudades Chaweng. Después de viajar durante tanto tiempo, no hay nada mejor que elegir tu lugar en la playa y disfrutar de un merecido descanso (¡una vez que sea la temporada adecuada!).

Una gran variedad de bares y restaurantes salpican la avenida principal de Chaweng. Y no muy lejos de Chaweng está el Reggae Bar, ideal para tomarte unas cervezas una vez que se pone el sol.

Día 5 – ¡A la moto!

Koh Samui es la isla perfecta para alquilar una moto. No es muy montañosa, básicamente solo hay una carretera que rodea la isla y tampoco hay mucho tráfico. ¿Qué más necesitas? Exacto, tu licencia de conducir. No olvides tu licencia de conducir.

Al norte de Chaweng se encuentra el Templo del Gran Buda, uno de los destinos más populares de la isla tanto para quienes toman fotos como para quienes desean rendir culto. Ubicado en una isla conectada al continente por una calzada, tiene una altura de 15 metros y es un lugar especialmente bonito para ver la puesta del sol. Asegúrate de llevar «vestimenta adecuada» aquí, igual que en el Gran Palacio de Bangkok.

Otros wats en Koh Samui que deberías visitar si tienes tiempo son el Wat Hin Lat, en la parte suroeste de la isla, y el Wat Laem Saw, también en el extremo sur de la isla.

A lo largo del recorrido por la isla, entre los distintos templos, seguramente pasarás por una o dos de las cascadas de la isla. Si decides visitar alguna de ellas, asegúrate de hacerlo bien temprano, ya que llegar a algunas lleva un poco de tiempo y lo último que querrás es quedarte atrapado en la selva al caer la tarde.

Después de un día lleno de aventuras recorriendo Koh Samui en moto, deberías salir esa noche y regalarte una noche inolvidable. El Green Mango seguro te la brindará. ¡El lugar es tan legendario que han bautizado toda una zona del resort con su nombre!

Día 6 – Más relax en la playa

Cuando estés en Tailandia, especialmente al sur de Bangkok, la palabra clave de tus vacaciones debería ser «relajación». Koh Samui es el lugar perfecto para ello, aunque puede resultar un poco comercializado. Los vendedores ambulantes, que ofrecen de todo, desde fruta hasta muebles, deambulan por la playa con la esperanza de que te conviertas en su próximo cliente. Intenta que no te distraigan y podrás pasar un día agradable tomando el sol.

Alrededor de toda la isla hay una buena selección de restaurantes. Tres días son suficientes en Koh Samui, así que una buena idea sería pasar aquí tu última noche antes de dirigirte a la siguiente isla del archipiélago, Koh Tau.

Día 7 – Un poco de esnórquel

Traducido literalmente como «Isla de las Tortugas», Koh Tau es sinónimo de buceo. En ciertas épocas del año resulta complicado si no participas en uno de los cursos de buceo que se imparten en la isla. La mayoría de los alojamientos de la isla son propiedad de operadores de buceo que, sin duda, intentarán convencerte de que te inscribas en uno de sus cursos PADI de cuatro días.

Si lo haces, te mantendrás en esta pequeña y pintoresca isla hasta por una semana. Si no es así, asegúrate de aprovechar las aguas cálidas, los peces de colores y los corales, alquila un equipo de esnórquel y aletas, y ve a hacer esnórquel.

El principal complejo turístico (si es que se le puede llamar así) de la isla es Hat Sai Ri (playa de Sairee). El bar de «New Way Diving» es la encarnación misma de la palabra «relajación», mientras que junto a este bar hay otro con una mesa de billar.

Día 8 – Ko Nang Yuan

Aunque solo hay un resort en esta isla idílica (bueno, en realidad son tres islas una al lado de la otra, conectadas por playas), durante tu estancia en Koh Tau debes visitar Ko Nang Yuan. Puedes optar por pasar la noche allí; de lo contrario, podrás organizar una excursión de un día desde «Turtle Island».

No hay duda de que Tailandia es uno de los países más pintorescos del sudeste asiático (y también del mundo), pero esta(s) isla(s) realmente te dejará(n) sin aliento. Una vez que desembarques de tu barco y llegues a la playa, no podrás hacer otra cosa que recostarte y tomarte un minuto para recordar dónde te encuentras.

Día 9 – Relájate

Cuando te despiertes cada día con el relajante sonido de las olas rompiendo en la playa, que está a solo 100 yardas de tu bungaló, no tardarás en darte cuenta de que es difícil irte de aquí. Así que tómate otro día para relajarte en una de las islas más tranquilas del mundo, ¡antes de regresar a una de las islas más llamativas del mundo!

Día 10 – Mmm… ¿y ahora adónde?

Después de 7 días de holgazanear en las playas de Koh Tau, ahora puedes decidir si quieres regresar a Bangkok o seguir explorando las islas de Tailandia.

Get the App. QRGet the App.
Get the App. QR  Get the App.
Vuelve al inicio