5 Cosas que no vivirás si nunca te quedas en un hostel
A pesar de que cada día son más los viajeros conscientes de qué es y cómo funciona un hostel, todavía hay mucha gente reacia a probarlos y con prejucios sobre ellos que piensa que en los hostels sólo se alojan piojosos, tirados, mochileros arrastrados y gente para la cual la única prioridad es gastar poco dinero.
¿¡HELLO!? ¡Bienvenidos a la realidad! Porque si de algo puedo hablarte es precisamente de hostels, mitos sobre ellos y experiencias. Y si bien, una de las principales ventajas de los hostels es que presentan unos precios perfectos, no son ciertas muchas de las leyendas urbanas que se ciernen sobre ellos 😉
Porque lo mejor es hablar con conocimiento de causa, porque he estado muchos meses de hostel en hostel (y tiro porque me toca) y porque a mí, como a ti, también me gustan los sitios bonitos… Te cuento 5 cosas que nunca vivirás si nunca te quedas en un hostel.
1. Compartir las zonas comunes

Fotos de izquierda a derecha: Soul Kitchen, Lisbon Destination Hostel. Ecomama y Wallyard Concept Hostel.
Casi todos los hostels disponen de zonas comunes para los viajeros, que abarcan desde salón con televisión y sofá, a zona de jardín, bar con juegos de mesa, librería, cocina o incluso piscina.
Los momentos de cocina originados por “hoy cocino en el hostel y así me ahorro un dinerillo” pueden acabar en batallas de gastronomía internacional la mar de divertidas.
Los momentos de sofá pueden derivar en infinitas conversaciones filosóficas o en grandes amistades.
Y los momentos de ocio pueden acabar en divertidos juegos o en retos para aprender a tocar un nuevo instrumento.
2. Encontrar grupos de gente o viajeros solitarios con los que hacer cosas que de otro modo harías tú solo
Otra cosa no, pero el componente social de los hostels es como el latido que les mantiene vivos. Jamás me ha sucedido el estar en un hostel y que me haya sentido sola. Es más, en la mayoría de los casos he acabado haciendo planes para seguir ruta con gente, pasando la tarde en la playa en grupo o simplemente charlando un rato con personas de otros países.
Hostels: ¡No aptos para aburridos! BE SOCIAL, MY FRIEND!
3. Vivir experiencias TOP a precios LOW

Fotos de izquierda a derecha: Uhostels. Pars Teatre Hostel, La Brisa Loca y Sant Jordi Hostel Rock Palace.
Porque cuando viajas con presupuesto ajustado los hostels serán el único tipo de alojamiento que te den ciertos servicios por muy poco dinero.
Desde secador, lavadora o plancha a tener una PlayStation con videojuegos, una filmoteca o instrumentos musicales o hasta una maravillosa piscina en el ático estilo infinity pool.
Incluso conozco hostels donde puedes cuidar de las mascotas lindas que tienen, como perritos o conejos, y otros donde todo tipo de artistas son bienvenidos y donde tienes disponibles instrumentos musicales y un escenario totalmente preparado donde ensayar y tocar.
4. Aprender cómo convivir con otras culturas
Porque aunque todos somos animales de costumbres en nuestras casas, los hostels nos enseñan a tener cierta flexibilidad y tolerancia hacia comportamientos diferentes a los nuestros. Si compartes dormitorio aprenderás a ser más respetuoso con el ruido, el espacio y los momentos de descanso.
A esto hay que añadir la posibilidad de aprender a cocinar platos de otros países (para fardar después delante de tus amigos) y de practicar idiomas. Y todo todito a precios súper baratos.
5. Compartir habitación

Fotos de izquierda a derecha: Lucky Lake Hostel, Ecomama, Hostel Old Plovdiv y Alfama Patio Hostel
Porque a no ser que hayas tenido hermanos nunca habrás vivido algo parecido con tanta naturalidad. Habitaciones con 4, 6, 8 ó incluso 10 camitas o literas ocupadas por gente de distintos países y con distintas vidas pero las mismas ganas de vivir una experiencia. Cada uno en su pequeño espacio, con su taquilla para dejar las cosas y tan felices.
Muchas personas se niegan a probarlo, pero considero que todo el mundo debería darle una oportunidad, ya que hasta mi madre lo ha hecho (y por cierto, le encantó la experiencia). Eso sí, tener unos tapones a mano nunca viene mal, por si las moscas 😉
De todas maneras si eres de los que no quiere compartir y no y no… ¡Tranquilo! En los hostels también hay habitaciones privadas para una o dos personas, muchas de ellas súper coquetas y lindas.
Si con todo esto no te he convencido de que los hostels molan… lo mejor es que lo pruebes por ti mismo y luego me cuentes.
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Sobre Eva Abal:
Eva Abal es la fundadora de Una idea, un viaje, un blog de viajes centrado en experiencias únicas, naturaleza, arte, fotografía y turismo responsable. Ha estado en más de 40 países en los últimos años, compartiendo sus divertidas y locas aventuras, sin ningún tipo de censura. En 2014 se enroló en un viaje en solitario durante 12 meses alrededor del mundo. ¿Te animas a seguirla?
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