10 trucos de aeropuerto para aprovechar al máximo el tedioso tiempo de viaje
Como persona a la que le encanta viajar, me he dado cuenta de que, para llegar a donde quiero, es posible que tenga que pasar algunas horas en el limbo del aeropuerto. Así que, hasta que alguien descubra el truco del teletransporte, se me han ocurrido algunas formas de aprovechar al máximo este tedioso tiempo de viaje. Piense en Tom Hanks en La Terminal, pero con menos albornoces y mucha más diversión. Esta es nuestra lista de 10 trucos de aeropuerto:

1. Empaque inteligente
Cuando se avecina un largo retraso, no hay mejor sensación que la de saber que llevas los artículos perfectos para pasar el tiempo. Lleva siempre los cargadores adecuados, un adaptador y una batería, y pasarás del infierno del aeropuerto al paraíso de Netflix en un abrir y cerrar de ojos. Llévate una botella de agua reutilizable y no sólo salvarás el planeta, sino también tu saldo bancario. En la mayoría de los aeropuertos hay fuentes de agua y nunca me han negado una cuando lo he pedido educadamente en un bar o restaurante.
2. Aprovecha el maquillaje
Dos cosas son ciertas en los aeropuertos: contienen un número absurdo de cosméticos y un montón de vendedores que están a mano (y dispuestos) a mimarte. Para los viajeros cansados, el salón de belleza es un recurso desaprovechado, un palacio de la belleza en un momento en el que no te sientes bien. Empieza por el cuidado de la piel: el aire acondicionado del aeropuerto y el avión harán estragos en tu piel, así que la crema hidratante será tu mejor aliada. Después, llévate esos probadores a la ciudad y vive tu mejor vida aeroportuaria con un cambio de imagen gratuito.
3. Saborea las muestras
Después del cambio de imagen, acude al Duty Free para llenarte de muestras de M&M y bebidas alcohólicas. No hay nada que me haga más feliz en un aeropuerto que probar el último whisky patrocinado por David Beckham. Para otra ronda, ponte el jersey, las gafas de sol y ¡adelante!
4. Namaste a tu paso
Viajar puede hacer que te sientas un poco desorientado: las largas temporadas apretado en asientos minúsculos y todos esos chupitos gratis pueden pasar factura. Pero hay algo que abunda en los aeropuertos: pasillos largos y anchos en los que se puede practicar yoga. Con un montón de tutoriales de yoga en Internet, ¿por qué no pruebas a hacer el perro boca abajo en tu próxima escala? Tu cuerpo te lo agradecerá cuando llegues a tu próximo destino con los chakras alineados.
5. Aprovecha el tiempo
Llevo cerca de un año «escribiendo un libro», pero mi recuento de palabras sigue siendo de 12. El ajetreo diario se interpone en mi camino. La rutina diaria se interpone en mi camino y a menudo deseo poder aislarme del resto del mundo, con una conexión WiFi semidecente y toneladas de comida rápida para alimentar mi creatividad. ¿Te suena? Aprovecha este tiempo para hacer mella en el proyecto que te apasiona, ya sea escribir la próxima Guerra y Paz, o simplemente intentar leer Guerra y Paz (buena suerte). Aprovecha al máximo este periodo de aislamiento de la vida real y no te parecerá tiempo perdido.

6. Aprenda un idioma
Puede que antes de tu gran viaje al extranjero tuvieras pensado tomar clases de idiomas, pero si no lo has hecho, ¡ahora es el momento de ponerte manos a la obra! Si viajas al extranjero, familiarízate con algunas frases clave: números, comida y «¿dónde está el baño?» son las más útiles. ¿De vuelta a casa? Repasa lo que has aprendido. Aunque sólo sea cómo pedir una cerveza, es una habilidad muy valiosa que no querrás olvidar. La función Speak the World de la aplicación Hostelworld puede ayudarte a aprovechar tus nuevas habilidades: con 43 idiomas diferentes y filtros divertidísimos, estarás charlando en tu nuevo idioma en un abrir y cerrar de ojos.
7. Planifica tu próximo viaje
Colócate delante del tablón de salidas, cierra los ojos y señala un destino: sí, parecerás raro, ¡pero también acabas de elegir tu próximo destino de viaje! Si ya ha estado allí, puede repetirlo una vez, pero mantenga la mente abierta. Te sorprenderá la cantidad de destinos de los que nunca has oído hablar Aprovecha el resto del tiempo para investigar sobre tu próximo viaje: ¡es el remedio perfecto para cuando llegue la depresión de las vacaciones!

8. Anímate
Hay tres kilómetros a pie desde la entrada de la terminal principal de Pekín hasta la puerta más alejada, y una vez vi a un hombre en el aeropuerto de Fráncfort con un patinete integrado en su equipaje de mano, porque la terminal era así de enorme. Las distancias épicas hacen de los aeropuertos el sueño de cualquier contador de pasos Ponte a prueba para batir tu marca personal o enfréntate a tus compañeros de viaje en una carrera a pie. No necesitas un dispositivo especial para hacerlo, ya que muchos teléfonos incorporan contadores de pasos. Si además de un reto físico te apetece un reto mental, cuenta los pasos tú mismo. ¡Que empiece el reto!
9. Toca la base
A veces, cuando uno se aleja de los caminos trillados o simplemente se divierte demasiado, se olvida de ponerse en contacto con amigos y familiares. Para evitar que tu madre envíe un grupo de búsqueda, aprovecha tu estancia en el aeropuerto para ponerte en contacto con ellos. Si te sientes generoso, acércate a una tienda de regalos y envía una postal. Cuando la recibas, ganarás muchos puntos y olvidarás todos los problemas de comunicación anteriores.

10. Difunde el amor
Los aeropuertos pueden ser lugares solitarios y de paso, pero no tienen por qué serlo. Puedes aprovechar tu tiempo para hacer sonreír a otros viajeros, mucho después de que hayas partido hacia tu próximo destino. Deje notas con citas edificantes, dibujos o preguntas que inviten a la reflexión por el aeropuerto para que otros las encuentren y pídales que hagan lo mismo. Después de un largo día de viaje, tropezar con unas palabras amables puede marcar la diferencia.
Sobre el autor
Elyse es una escritora de Dublín que actualmente vive en Londres, donde se alimenta de todo. Su misión es perfeccionar el equilibrio entre viajar solo con equipaje de mano y llevar suficiente protección solar para proteger su pálida piel irlandesa. Síguela en Instagram