Viajes sostenibles: cómo empacar
¿Alguna vez has pensado en el impacto que tienes en el medio ambiente cuando viajas? ¿Alguna vez has pensado en cuánto plástico y otros desechos generas en un solo día de turismo? ¿Alguna vez has pensado en los desechos que generas en un avión? ¿Y quién no ha visitado alguna vez una increíble atracción turística que estaba llena de basura?
Me atrevo a decir que nuestra basura es posiblemente el mayor villano en lo que respecta a la contaminación. A medida que el mundo se ha desarrollado económica y tecnológicamente, hemos perdido el control sobre lo que consumimos y lo que desechamos. Calificamos de basura lo que no lo es, generamos residuos innecesarios sin darnos cuenta y tiramos todo sin pensar en las consecuencias de nuestras acciones. Afortunadamente, hoy en día, con la creciente atención de los medios hacia los temas ambientales y el fácil acceso a la información, muchas personas están tomando mayor conciencia y tratan de llevar una vida más sostenible, haciendo lo que pueden para cuidar el planeta y reducir su impacto negativo en el medio ambiente.
Y no hace falta ser hippie, vegano o ambientalista para preocuparse por estos temas. Si eres de esas personas a las que les gusta cargarse una mochila a la espalda y salir a la naturaleza, eso debería ser suficiente para preservar y proteger el planeta que es tu hogar. Eso no es sensacionalismo… Pero si no lo preservamos ahora, si no lo cuidamos ahora, no existirá dentro de unos años. Y, en serio, todavía hay muchos lugares increíbles en este mundo que podemos visitar, ¿no?
Con eso en mente, he reunido 9 consejos que realmente funcionan para que puedas tomar precauciones y empacar tu maleta de manera sostenible, generando la menor cantidad de residuos posible al viajar. Créeme, son las pequeñas cosas las que podemos hacer para marcar la diferencia.
1. Haz una lista de verificación

Este consejo es probablemente el más tonto, pero sin duda el más efectivo. No hay nada peor que llegar a tu destino y darte cuenta de que olvidaste algo importante (¿dijiste bragas?). A mí me ha pasado, y apuesto a que a ti también. Acabas de almorzar, vas a lavarte los dientes y… «Oye, ¿dónde está mi cepillo de dientes?».
Una lista de verificación evita que te quedes en la estacada en cualquier situación, pero también evita que tengas que comprar cosas que ya tienes en casa solo porque te olvidaste de meterlas en tu maleta. Y cuando dejas de comprar algo, también dejas de generar nuevos residuos de manera indirecta, ya sea en forma de empaques, bolsas o basura. ¿Te das cuenta de eso? Por eso te sugiero que te tomes un tiempo una semana antes de tu viaje para pensar en todo lo que vas a necesitar, ya sea ropa, productos de belleza y cuidado personal, aparatos electrónicos, zapatos, etc. Otro consejo valioso es informarte sobre las condiciones climáticas en las ciudades que visitarás. ¿Se pronostica lluvia? Empaque tu paraguas o tu impermeable en tu maleta… ¡Lleva solo lo que necesites, pero lleva todo lo que necesites!
2. Usa lo que ya tienes
Este es uno de los primeros pasos para cualquiera que quiera llevar una vida más sostenible: ser un consumidor más consciente. Forma parte de nuestra cultura comprar cosas nuevas sin necesitarlas realmente, pero este estilo de vida es, básicamente, la razón por la que el mundo está como está: lleno de basura. Por eso te invito a viajar solo con las cosas que ya tienes. Combina la ropa a la que estás acostumbrado de una manera diferente. O repite la misma blusa varias veces, no hay nada de malo en eso. ¿Y recuerdas esa chamarra que usaste en tu último viaje? Todavía está en tu armario, ¡póntela en lugar de comprar una nueva! Lo importante aquí es que te vas a un lugar diferente donde nadie te conoce ni te ha visto nunca, así que todo lo que te rodea será nuevo, ¿sabes? Incluso los pantalones que usas para ir al trabajo cada semana, o las tenisas gastadas de hace tres años… Aprecia lo que ya tienes y descarta lo que ya no quieras usar.
“Pero, ¿y si necesito llevarme algo que aún no tengo?”
3. No compres, pide prestado
Una buena forma de ahorrar dinero y evitar desperdicios innecesarios es pedir prestadas las cosas que no tienes. Este consejo es muy útil, por ejemplo, si vas a viajar a un lugar frío y necesitas ropa más abrigada. En lugar de gastar dinero en abrigos y accesorios que tal vez nunca vuelvas a usar, pídelos prestados a un amigo o familiar. Y esto no solo se aplica a la ropa para clima frío. También vale la pena si necesitas una maleta, un colchón, botas, una mochila, una cámara o cualquier otra cosa. Estoy seguro de que alguien podrá ayudarte. Solo ten mucho cuidado con las cosas de tu amigo, devuélvelas en perfectas condiciones y listo…
4. Arma tu kit de cero residuos

Bueno, este es el consejo más importante… ¡Llévate un kit de cero desperdicio cuando viajes y tenlo siempre contigo! Por «kit de cero desperdicio» me refiero a: vaso de vidrio, taza, popote, botella de agua, cubiertos, servilleta de tela y cualquier otra cosa que reemplace a los artículos desechables. ¿Te das cuenta de cuántos residuos evitarás con solo armar un kit como este? Y, por supuesto, los consejos 2 y 3 también se aplican aquí: usa lo que ya tienes o pídelo prestado a alguien. No tienes que comprar la taza plegable de moda ni los cubiertos de bambú solo porque se vean bonitos. Usa los cubiertos de tu propia casa, la taza que te regalaron para tu cumpleaños, las servilletas de tela que has estado guardando… y así sucesivamente. Este kit es muy importante, especialmente para usarlo en aviones. Si bebes agua o café, puedes darle a la azafata tu propia taza o vaso y ahorrarte un montón de vasos desechables. También puedes usar tus propios cubiertos. En resumen, haz lo que puedas, pero hazlo. ¡Ah, y no te olvides de llevar una botella de agua cuando viajes! En muchos países puedes beber agua directamente del grifo, lo cual es muy práctico, y en muchos otros hay bebederos y fuentes de agua por todas partes en las ciudades. Si te quedas en un albergue, siempre llena tu botella antes de salir. Si llevas una botella reutilizable, siempre tendrás suficiente líquido contigo, ahorrarás dinero y evitarás generar residuos, lo cual, en mi opinión, es lo más fácil de evitar.
5. Lleva siempre contigo una bolsa ecológica

Incluso en la vida cotidiana, una bolsa ecológica es esencial para cualquiera que intente vivir de manera más sostenible. Te asegura que no uses bolsas de plástico, ya sea en el mercado, en la farmacia o en cualquier otro lugar… Cuando viajas, una bolsa ecológica tiene todos estos usos, pero yo siempre uso la mía para llevar mis cosas al baño del albergue cuando me ducho, por ejemplo. O para llevar mi ropa sucia a la lavandería. ¿Te das cuenta de cuántos usos tiene? Y, de nuevo, no tienes que comprar una bolsa ecológica bonita y cara hecha con seda de los monjes del Himalaya (risas), puedes usar cualquier bolsa de tela o de compras que tengas en casa. O también puedes hacer tu propia bolsa ecológica. Definitivamente, otro consejo sencillo con un gran significado.
6. Usa y abusa de las bolsas de tela

Bueno, somos personas conscientes y no vamos a “abusar” de nada, pero una forma sencilla y muy efectiva de empacar tu maleta sin bolsas de plástico (que probablemente terminarían en la basura después del viaje) es recurrir a las bolsas de tela. Piensa en todo lo que normalmente meterías en una bolsa de supermercado: tus zapatos, calcetines, medicamentos, artículos de aseo, maquillaje, botanas, lo que se te ocurra. Ahora cambia la bolsa de plástico por una de tela y ¡listo! No solo son reutilizables, sino que también son mucho más duraderas que las bolsas de plástico, lo que las convierte en otra excelente alternativa.
Lleva contigo unas cuantas bolsas vacías en tu maleta para usarlas durante el viaje. Puedes usarlas para guardar fruta y bocadillos, para guardar y proteger objetos de valor, para comprar comida a granel e incluso para guardar la basura que generes durante tu viaje. Te puedo decir que, desde que empecé a usar bolsas de tela, nunca más volví a usar una bolsa de plástico. Las bolsas de la foto se hicieron con retazos que estaban destinados a ser desechados. Es una buena idea conseguir las tuyas propias si tienes contacto con costureras o tiendas de ropa. También hay algunas marcas y tiendas en línea que venden bolsas de tela en diferentes tamaños, así que vale la pena la inversión por una vez.
7. Invierte en artículos de aseo ecológicos

Si aún no usas estos productos, te daré un consejo: compra champús, acondicionadores, pasta de dientes y desodorantes sólidos. La gran ventaja ni siquiera es que no vengan envueltos en plástico, sino que son sólidos y puedes llevarlos fácilmente en tu equipaje de mano, ya que las aerolíneas limitan la cantidad de productos líquidos en tu equipaje. Otra ventaja es que son orgánicos, naturales y muy buenos para tu salud y la del planeta. Y hay otra ventaja más: estos productos suelen ser «varios en uno», y un solo jabón puede usarse como champú, acondicionador y jabón. Ingenioso, ¿no? Puedes llevar todo lo que necesitas a la ducha en una jabonera y ya está. Hay varias marcas y tiendas en línea que venden productos de este tipo —y aquí hago otra excepción—, así que invierte tu dinero y compra un champú sólido (que también sirve como acondicionador y jabón), una pastilla de pasta dental y un desodorante sólido. Te prometo que no te arrepentirás.
8. Descuebra más, desempaqueta menos
¿Qué serían nuestras vidas sin el buen y viejo cliché, verdad? La frase anterior puede sonar romántica, pero tiene sentido y es útil para toda la vida, no solo cuando viajamos. ¡Planifica tus comidas para que generen la menor cantidad de desperdicio posible! ¿Cómo lo haces? Pelando más y empacando menos (: Sé que a veces pasamos todo el día haciendo turismo y no tenemos tiempo para cocinar ni preocuparnos por nuestros residuos todo el tiempo, especialmente cuando el dinero es escaso y tenemos que comer en lugares más económicos. Pero una forma sencilla de evitar la producción excesiva de residuos es comprar todo en el supermercado, como frutas y verduras, y preparar tus propias comidas. Especialmente si te quedas en un albergue, esto funciona muy bien y es una excelente manera de ahorrar dinero. ¡Prepara sándwiches, selecciona fruta, guarda todo en una bolsa de tela y sé un turista responsable!
Pero si aún así tienes que consumir productos llenos de empaques…
9. Usa los sistemas de reciclaje y recolección selectiva en los lugares que visites

Todos los consejos anteriores están pensados para ayudarte a evitar tirar basura durante tu viaje. Créeme, aunque tengas las mejores intenciones del mundo, la única forma verdaderamente efectiva de evitar que tu basura termine en el medio ambiente es dejar de producirla.
Mientras tanto, sin embargo…
Sé por experiencia que no siempre es posible dejar de generar basura, especialmente si estás viajando todo el día y no tienes mucho dinero. En esos casos, recurrir a los servicios de reciclaje de la región en la que te encuentras es un último recurso. Muchos países europeos, como Alemania e Italia, cuentan con muy buenos servicios de reciclaje. Desafortunadamente, me he dado cuenta de que en estos países todo está envuelto en plástico. Es extraño entrar a un supermercado y ver un tomate envuelto en plástico adhesivo. Por eso a veces no es tan fácil evitar generar basura y por eso el reciclaje es una buena idea. En muchos países europeos hay contenedores de reciclaje por todas partes en las ciudades, pero si no encuentras uno, puedes guardar tu basura contigo hasta que regreses a tu albergue o encuentres un contenedor adecuado. Pero seamos claros: el reciclaje no debe ser una excusa para tirar basura por dondequiera que vayas. Debe ser tu último recurso.
¡Creo que estarás de acuerdo conmigo cuando digo que viajar es lo mejor del mundo! Es tan agradable llegar a un lugar completamente nuevo, con una cultura y un clima diferentes a los que estás acostumbrado… Sin mencionar los increíbles paisajes que existen en todo el mundo. Hablando de espíritu libre a espíritu libre: te invito a que consideres estos consejos y trates de vivir de manera más sostenible. Tenemos el poder de hacer de este mundo un lugar mejor para vivir, y tenemos el deber de cuidar el lugar en el que vivimos. Haz todo lo que puedas, eso será suficiente. ¡Te deseo un buen viaje!
📚 Sobre la autora 📚
Luiza es oceanógrafa y consultora de sostenibilidad en Ecofriends Consultoria. Junto con otros dos amigos, comparte consejos sobre cómo hacer las cosas que más nos gustan de manera sostenible, como viajar. Puedes ver sus publicaciones sobre sostenibilidad en su Instagram de la empresa y sus selfies en su Instagram personal.