Reykjavík
La capital, donde viven dos tercios de la población del país. Bares, música y punto de partida de todas las excursiones.
Sin duda, es una ciudad cara para hacer cosas. Pero tiene un ambiente muy agradable para pasar un día o dos. Hay muchas actividades urbanas y buena comida. En algunas zonas se nota mucho el carácter turístico. ¡Pero volvería sin dudarlo! Es un punto de partida ideal para actividades en la naturaleza o excursiones.
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