Viajar en silla de ruedas

El estilo de vida mochilero siempre nos ha atraído a mí, María José, y a mi marido Javier. El hecho de que Javier utilice una silla de ruedas (es tetrapléjico con una lesión completa de C5-C6) nunca nos ha impedido viajar y alojarnos en albergues. Después de haber hecho muchos viajes cortos juntos, el 30 de julio de 2018 emprendimos una aventura mochilera de tres meses y medio.

Bali, Japón, Turquía, Israel y Grecia fueron algunas de las paradas que hicimos por el camino. Para administrar nuestro presupuesto, optamos por alojarnos en albergues: algunos con literas, otros solo accesibles por escaleras y otros en lugares remotos que no suelen recomendarse para usuarios de sillas de ruedas. Por supuesto, nos enfrentamos a algún que otro reto por el camino, pero en general nos pareció una forma de viajar manejable y agradable

Tuvimos una experiencia tan increíble que queremos animar a todas las personas con algún tipo de discapacidad a salir y conocer mundo, sin necesidad de un gran grupo de compañeros de viaje ni de un presupuesto enorme. Desplazarse es fácil si planificas una ruta que te convenga y pides ayuda a la gente que encuentras por el camino. Nos dimos cuenta de que todo el mundo está dispuesto a echar una mano, y con su ayuda pudimos llegar a lugares inimaginables

Estos son nuestros mejores consejos para viajar en silla de ruedas.

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1. Antes de salir

Mantenimiento de la silla de ruedas

Antes de hacer nada, tu silla de ruedas va a necesitar una revisión preliminar de mantenimiento. Es importante comprobar los frenos, los neumáticos, la cámara de marcha atrás, los cojinetes de las ruedas delanteras y los soportes. Cuanto más tiempo pienses pasar viajando, mejor preparado tendrás que estar. Como íbamos a viajar durante tres meses, compramos ruedas nuevas (Schwalbe Marathon Plus) y metimos en la maleta un par de cámaras de repuesto y algunos rodamientos y soportes adicionales para la rueda delantera. También necesitábamos una caja de herramientas con un juego de llaves Allen y unos alicates. Piensa qué herramientas son las más importantes para tu silla de ruedas y asegúrate de que te acompañan en la aventura. Es posible que también quieras llevar una pequeña cantidad de grasa lubricante, para que los ejes y los cojinetes giren sin problemas, sobre todo si piensas llevar la silla de ruedas a algún lugar con mucha humedad o por terrenos húmedos, embarrados o arenosos.

Javier utiliza una silla de ruedas manual, por lo que en nuestro viaje necesitamos un dispositivo SmartDrive (un motor que se acopla a la parte trasera de la silla de ruedas). Si ya tienes uno, asegúrate de que sigue en buen estado; ¡lo vas a necesitar todos los días!

traveling in a wheelchair wheelchair maintenance

Elegir el lugar adecuado para alojarse

Cuando consultes las opciones de alojamiento de Hostelworld, asegúrate de elegir un albergue con ascensor o dormitorios en la planta baja. A veces, las opciones más adecuadas para personas en silla de ruedas no se ajustan a tu presupuesto, en cuyo caso tendrás que investigar hasta qué punto te resultan factibles las opciones más asequibles. Puedes hacerlo comprobando la distribución del albergue en fotos en Internet o poniéndote en contacto directamente con el albergue (por teléfono, correo o Facebook).

Nosotros nos alojamos en albergues de habitaciones compartidas en Tokio(Anne Hostel Yokozuna), Estambul(Bunk Hostel), Jerusalén y Barcelona(St Christopher’s).

2. Después de llegar

Privacidad en los dormitorios

Los dormitorios de los albergues no siempre son espaciosos y la intimidad puede ser difícil de encontrar, así que tendrás que usar tu ingenio y ser creativo En primer lugar, intenta elegir un dormitorio con el menor número de camas posible: lo ideal es no más de ocho, pero a veces tendrás que llegar hasta doce. Cuantas menos personas compartan habitación, más intimidad tendrás.

Al reservar la habitación, recuerda comunicar al albergue que eres usuario de silla de ruedas y que necesitarás una litera inferior. Otro factor importante a tener en cuenta al reservar es si las camas tienen cortinas. Si no es posible, puedes hacerte las tuyas propias colgando la colcha y una toalla alrededor del lateral de la cama para tener algo de intimidad. Nuestros albergues de Tokio y Barcelona tenían camas con cortinas, lo que nos facilitó las cosas.

Baños

Nos han preguntado mucho sobre cómo utilizamos el baño en nuestros viajes. Si viajas en silla de ruedas y tu presupuesto es limitado, tendrás que hacer algunos sacrificios. Prepárate para ducharte con menos frecuencia, utilizar aseos públicos y cepillarte los dientes lejos de un cuarto de baño. Muchos alojamientos no están equipados con instalaciones accesibles, así que prepárate para buscar alternativas. A veces tuvimos que utilizar los aseos del aeropuerto, del tren y de los centros comerciales. Si pasábamos varios días seguidos alojados en lugares que no tenían baños accesibles, nos gastábamos un poco en un día y nos quedábamos en algún sitio que sí los tuviera.

3. Llevar bolsas

En nuestro viaje, llevábamos todo el equipaje entre los dos. Como viajábamos durante tres meses y medio, llevábamos dos mochilas grandes y una bolsa de día más pequeña. Javier llevaba la mochila de 65L sujeta a su silla de ruedas y la bolsa de día en las piernas. Al hacer esto, es importante asegurarse de que esta última pesa lo suficiente como para compensar el peso de la mochila trasera o se corre el riesgo de que la silla de ruedas vuelque hacia atrás.

La ventaja de una silla de ruedas es que puede soportar mucho peso sin que ello afecte, en general, a la facilidad de desplazamiento. Dicho esto, ten siempre en cuenta las condiciones de la superficie del suelo y vigila las ruedas delanteras cuando recorras terrenos accidentados e irregulares. Yo llevé la mochila de 40L, ya que era importante tener las dos manos libres para ayudar a mover la silla de ruedas. Cuando viajamos con dos sillas de ruedas, mantengo la mochila en el asiento de la de repuesto mientras la empujo, lo que significa que el usuario de la silla de ruedas tiene que poder moverse de forma independiente.

travelling in a wheelchair carrying bags

4. Desplazarse por ciudades y parques nacionales

Los niveles de accesibilidad variaron enormemente a lo largo de nuestros viajes. En las zonas urbanas con aceras bien diseñadas y rampas para bordillos, no tuvimos problemas para movernos. Pero también hay que estar preparado para lugares con aceras estrechas, superficies irregulares y sin rampas para bordillos. Por no hablar de obstáculos como árboles, postes y calles sin acera

Consejos útiles

A la hora de enfrentarse a obstáculos y terrenos irregulares, nos han resultado útiles los siguientes trucos:

– Baja las pendientes sobre dos ruedas, mirando hacia delante.

– Bajar pendientes muy pronunciadas hacia atrás. El acompañante del usuario de silla de ruedas debe mantener los brazos completamente estirados para que sean las piernas las que soporten el peso, no los brazos ni la espalda. De este modo, el usuario de la silla de ruedas evita mirar hacia abajo, por lo que corre menos riesgo de caerse. además, puede ayudar a estabilizar el peso de la silla accionando los frenos.

– Supera los baches sobre dos ruedas.

– Bajar rampas de bordillo hacia atrás sobre cuatro ruedas.

– Cuando el camino se volvía demasiado difícil para nosotros dos solos, pedíamos ayuda a una tercera persona.

Hubo momentos durante nuestro viaje en los que no había transporte público accesible a todos los sitios que queríamos ver. Esto nos ocurrió en Bali, Creta y Sicilia, así que en esas ocasiones decidimos alquilar un coche. Busca bien las opciones en Google y no te quedes con la primera oferta: ¡nosotros acabamos alquilando un coche por 3€ en Sicilia!

travelling in a wheelchair getting around

5. Accesibilidad en distintos países y ciudades

Hemos clasificado los países y ciudades en los que pasamos tiempo según su accesibilidad para usuarios de sillas de ruedas.

Más accesibles

Para nosotros, los ganadores fueron Barcelona (la única ciudad española que visitamos) y Japón, sobre todo Tokio y Kioto, donde las infraestructuras son más básicas cuanto más nos alejamos de las grandes ciudades.

– Aeropuertos impecables, con excelente atención a los usuarios de sillas de ruedas.

– Baños públicos y de restaurantes accesibles.

– Aceras impecables.

– Rampas para bordillos bien hechas.

– Transporte público adaptado a sillas de ruedas: ascensores en estaciones de metro, taxis accesibles, etc.

– Albergues adaptados para sillas de ruedas.

Media

Los lugares que nos parecieron medianamente accesibles fueron Creta, Sicilia y Jerusalén.

– Aeropuertos impecables, con excelente atención a los usuarios de sillas de ruedas.

– Servicios sanitarios públicos limitados.

– Aceras en buen estado en la mayoría de los lugares.

– Rampas de bordillo inadecuadas.

– Poco transporte público adaptado para sillas de ruedas en Creta y Sicilia. Creta tenía autobuses interurbanos accesibles, pero nada más. Sicilia sólo tenía un puñado de trenes accesibles en Palermo. Jerusalén, sin embargo, tenía un 100% de transporte público accesible.

Menos accesibles

Encontramos ciudades en Egipto, Bali y Turquía poco adaptadas a las necesidades de los usuarios de sillas de ruedas, con bajos niveles de accesibilidad.

– El personal del aeropuerto carecía de formación sobre sillas de ruedas: a menudo no tenían ni idea de qué hacer. En Indonesia, nos vimos obligados a subir las escaleras del avión porque no había ascensor.

– No había aseos públicos adaptados para discapacitados.

– En general, las aceras eran estrechas o estaban en mal estado, lo que nos obligaba a caminar por la calzada.

– No hay rampas para bordillos.

– Ni en Egipto ni en Bali había transporte público adaptado para sillas de ruedas. Sin embargo, en Turquía pudimos acceder al metro y al ferry.

Como puede ver, las normas de accesibilidad varían mucho de un destino a otro. La accesibilidad de las infraestructuras no fue un factor importante para nosotros a la hora de elegir dónde viajar, pero sabemos que puede no ser el caso de otros viajeros. A pesar de ello, es importante recordar siempre que hay que informarse sobre cada destino antes de llegar y planificarlo con antelación.

Esperamos haberte dado una buena idea de cómo es viajar de mochilero en silla de ruedas

Cuando hay voluntad, hay un camino, así que sal ahí fuera y viaja, aunque tengas un presupuesto bajo: ¡la gente siempre está dispuesta a ayudar!

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Sobre los autores

Rueda Nómada

María José y Javier, usuario de silla de ruedas, se dedican a viajar por el mundo con un presupuesto ajustado, alojándose en habitaciones compartidas y desplazándose en transporte público. Tienen un blogque ha inspirado a un montón de gente a conocer el mundo y sus gentes. Sigue sus aventuras en Instagram¡!

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