13 lecciones aprendidas como viajero en solitario

Me encantan los viajes en solitario. La libertad sin igual es embriagadora. Eres libre de ir adonde quieras, hacer lo que quieras y viajar a tu ritmo. Llevo más de quince años recorriendo el mundo como mochilera y he vivido todo tipo de aventuras increíbles. He tenido el privilegio de ver algunos de los lugares más increíbles del mundo, desde hacer autostop en Islandia hasta hacer senderismo por Nueva Zelanda o dar tumbos por Madagascar. Pero cuando empecé, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Me costó hacer amigos, me estafaron en más de una ocasión y luché por salir adelante como mochilero. Pero seguí adelante y, con los años, aprendí más y más trucos y consejos que me ayudaron a profundizar en mis experiencias, ahorrar dinero y mantenerme a salvo. Como cada vez somos más los que volvemos a viajar en un mundo postCOVID, quería compartir algunas de las lecciones más importantes de mis aventuras:

1. El mundo no da tanto miedo como crees

@miss____backpack

Si lees las noticias con regularidad o pasas algún tiempo en Internet, lo más probable es que hayas oído hablar de lo mal que se está fuera. Pero, como dice el refrán, si sangra, manda. Por eso nos bombardean constantemente con malas noticias, independientemente de que reflejen o no la realidad más allá de nuestras fronteras. Contrariamente a lo que proclaman las noticias, el mundo no es un lugar que dé mucho miedo. Claro que hay lugares que querrás evitar. Y sí, tendrás que tomar algunas precauciones y usar el sentido común. Pero eso vale para cualquier destino, ¡incluido el lugar de donde eres!

Además, no eres la primera persona que sale al mundo en solitario. La gente lleva siglos haciéndolo. Hay caminos trillados por todo el mundo, lo que significa que nunca ha sido tan fácil reservar un vuelo y lanzarse a la aventura. Sin embargo, si todavía te preocupa, empieza poco a poco. En lugar de un viaje en solitario de un mes, empieza con uno cercano de una semana. Aumenta tu confianza como viajero en solitario poco a poco, de modo que cuando te sientas cómodo, puedas salir al mundo y explorar todo el tiempo que quieras.

2. Las cosas irán mal

@dontwonderexplore

Al igual que la vida en casa, a veces las cosas en la carretera no salen según lo planeado. Me he perdido, me han estafado, me han robado y me han herido. He perdido vuelos, se me ha roto el equipo y todo lo demás. A veces, las cosas no salen como uno quiere. Pero eso no significa que deba cundir el pánico y quedarse en casa. Sólo significa que tienes que estar preparado.

Siempre que salgo de casa, contrato un seguro de viaje. Lo sé: es un tema aburrido sobre el que investigar y leer, pero me ha ayudado en numerosas ocasiones a lo largo de los años. Los huesos rotos pueden costar miles de dólares; las evacuaciones de emergencia pueden costar cientos de miles. No te arruines por no haber contratado un seguro. Y no se pierda la tranquilidad que le ofrece. Yo nunca salgo de casa sin él. Usted tampoco debería.

3. Eres más capaz de lo que crees

@miss____backpack

Cuando viajas, sobre todo solo, te encuentras con situaciones que ponen a prueba tu zona de confort. Barreras lingüísticas, conexiones perdidas, perderse… la lista continúa. Aunque puede resultar un poco incómodo, como viajero en solitario no tienes más remedio que ponerte manos a la obra. No hay nadie más en quien apoyarse.

Pero, una vez que te hayas hecho cargo de la situación, aprenderás que realmente puedes manejar cualquier cosa que se te presente, lo cual es increíblemente fortalecedor. La próxima vez que te encuentres en una situación complicada, sabrás que puedes confiar en ti mismo. Desarrollarás más confianza en ti mismo en el proceso, y por eso considero que viajar es la herramienta definitiva de desarrollo personal.

4. Hacer amigos no es tan difícil

@hostelvalladolid48

Cuando empecé a viajar era súper introvertida. Me costaba mucho hacer amigos en los albergues y en las giras. Finalmente, tras semanas viajando sola, di el salto y por fin empecé a salir a la calle. No fue fácil, pero acabé sintiéndome cómoda con el proceso.

Viajar en solitario no significa estar solo. De hecho, hacer amigos es más fácil si viajas solo que si viajas con un grupo de amigos o con tu pareja. Es demasiado fácil meterse en una burbuja cómoda con gente que conoces y acabar volviendo a casa sin haber conectado con nadie nuevo.

Aquí tienes tres formas de hacer amigos en un albergue:

  • No pases el tiempo con auriculares o cascos. La gente no puede acercarse a charlar contigo si siempre estás escuchando música o viendo vídeos.
  • No tengas miedo de exponerte. Utiliza intereses comunes para iniciar conversaciones. ¿Ves a alguien que lleva una camiseta de un grupo que te gusta? Utilízalo para iniciar una conversación.
  • Participa en cualquier actividad social que ofrezca el albergue: excursiones a pie, barbacoas, clases de yoga, clases de cocina, comidas compartidas… ¡lo que sea! Son grandes oportunidades para conectar con otros viajeros en solitario.

Hacer amigos, tanto locales como viajeros, es una de las mejores partes de viajar. Yo sigo en contacto con amigos que hice hace más de una década, y todo porque di el salto.

5. Abrazar la economía colaborativa

@tamarindobackpackershostel

Una de las mejores formas de conectar con los lugareños es recurrir a la economía colaborativa. Estas aplicaciones hacen que sea más fácil que nunca interactuar con personas que pueden compartir sus consejos y sugerencias contigo, permitiéndote tener un viaje más profundo y auténtico. ¿Quieres conocer viajeros en la carretera? Reserva con Hostelworld para desbloquear Chats y Linkups. ¿Te gusta jugar al pickleball? Consulta aplicaciones como Meetup.com y Facebook para ver si hay algún grupo cercano al que puedas unirte. ¿Quieres quedar con alguien para visitar un museo? Utiliza los Hangouts de la aplicación Couchsurfing para encontrar nuevos amigos. El hecho de viajar solo no significa que tengas que pasar todos los días solo. Aprovecha la economía colaborativa para ahorrar dinero, obtener consejos y conectar con la gente del lugar.

Estas son algunas de mis plataformas favoritas:

  • La aplicación Hostelworld: te permite chatear y quedar con otros viajeros una vez que has hecho la reserva.
  • Couchsurfing – Para conocer gente local y tomar algo, comer, asistir a eventos, etc.
  • com – Para encuentros y eventos en ciudades de todo el mundo.
  • Trusted Housesitters – Para cuidar mascotas y ofrecer alojamiento gratuito.
  • RVShare – Como Airbnb, pero para caravanas.
  • Campspace – Para experiencias privadas de camping y glamping

Viajar despacio es viajar mejor

@tasos.house

Cuando empecé a viajar, iba de un sitio a otro cada pocos días (sobre todo en Europa). Había mucho que ver y hacer, así que, naturalmente, quería verlo y hacerlo todo. Lo que aprendí -y lo que muchos otros han aprendido- es que ir de ciudad en ciudad rápidamente no sólo es caro, sino que disminuye la calidad de tu viaje. En lugar de adaptarte al ritmo de vida de un lugar, te pasas todo el día en tránsito, sólo para sacar unas cuantas fotos antes de seguir adelante.

Sé que los estadounidenses sólo tienen un par de semanas de vacaciones al año, pero incluso en ese tiempo se puede viajar despacio. Elige uno o dos destinos para empaparte de ellos en lugar de intentar recorrer todo un continente. Descubrirá que viajar despacio es mucho más agradable. Es más barato, más sostenible y mejor para las comunidades que visitas. Además, tu viaje no será un amasijo de autobuses y trenes, así que podrás empezar a sentir el sabor de la vida en tu destino o destinos y profundizar en tu experiencia.

Cuando se trata de viajar, elige calidad en lugar de cantidad.

7. No pasa nada por irse antes de tiempo (o no irse en absoluto)

@mapachehostel

Pero aunque sumergirte en un lugar puede ser una experiencia transformadora, a veces no acabas de conectar con él. Si lo exploras durante un rato y no disfrutas de su ambiente, debes saber que no pasa nada por seguir adelante. Esa es la gran ventaja de viajar en solitario: no hay nadie más a quien tener en cuenta a la hora de cambiar de planes Aprovéchate de ello.

En el pasado, a veces me resistía, queriendo darle al destino una oportunidad más justa. Pero el tiempo y el dinero no son infinitos, así que no tengas miedo de seguir adelante. Viajar es subjetivo, así que no todos los destinos van a gustar a todo el mundo. Si un lugar no es para ti, vete al siguiente.

Por el contrario, si te encanta un destino, no te sientas obligado a marcharte sólo porque tenías previsto hacerlo. Quédate más tiempo y disfruta de lo que te ofrece. Aunque me encanta hacer planes, casi nunca los cumplo, porque las cosas cambian mientras estás de viaje. Cuanto más te adaptes a los cambios, mejor será tu viaje.

8. Siga la regla de las cinco manzanas

@tummytumms

Siempre que visito una nueva ciudad, me aseguro de evitar comer cerca de las principales atracciones. ¿Por qué? Porque esos restaurantes atienden casi exclusivamente a turistas, así que van a ser más caros. Además, no tienen que depender de visitantes habituales, por lo que la calidad no tiene por qué ser tan buena. Sin embargo, los restaurantes que atienden a los lugareños tienen que ser asequibles y sabrosos. De lo contrario, nadie volvería y el restaurante quebraría. Por eso, siempre que quiero comer o ir de compras me alejo al menos cinco manzanas del centro turístico principal. No sólo los precios serán más bajos, sino que además te relacionarás con más lugareños y disfrutarás de mejor comida. Además, no dejes de comer en la calle. Siempre está más rica de lo que crees

9. Paseos gratuitos

@castlerockhostel

Una de las primeras cosas que hago en un nuevo destino es hacer un recorrido gratuito a pie. Son económicos, cubren todos los aspectos más destacados, me conectan con un guía local que puede responder a todas mis preguntas y me ayudan a conocer gente con intereses similares desde el primer momento. No dudes en pedir a tu guía sugerencias sobre cosas que hacer y sitios donde comer después de la visita. Están llenos de información que tu guía no tiene, así que no te pierdas sus conocimientos locales. Sólo tienes que buscar en Google «free walking tours in [insertar ciudad]» para encontrar algunas opciones en tu destino. Acuérdate de dar propina a tu guía al final

10. Sea frugal, pero no tacaño

@lubdsiemreap

Si eres un viajero en solitario con un presupuesto ajustado, lo más probable es que tengas que ser frugal mientras exploras. Sin nadie con quien compartir gastos, los gastos se acumulan rápidamente. Un consejo: no seas tacaño pero sí ahorrativo. En el gran esquema de las cosas, ahorrar un dólar aquí y un dólar allá no importará. Eso significa que, en los países donde hay que regatear, hay que seguir las costumbres, pero sin enzarzarse en discusiones por cincuenta céntimos. También significa que debes pagar los 2 dólares y coger el autobús en lugar de caminar 15 kilómetros. Aunque ajustarse a un presupuesto es importante, también lo es ahorrar tiempo y respetar las costumbres locales.

Recuerda que siempre puedes ganar más dinero, pero nunca más tiempo. Gasta ambos en consecuencia.

11. Ahorra más dinero del que crees que vas a necesitar

@ifnotnowblog

Si has presupuestado tu viaje y crees que necesitarás 2.000 dólares, ahorra 2.500 dólares. Si necesitas 5.000, ahorra 6.000. Este colchón extra no sólo te servirá para emergencias, sino que te dará libertad para vivir experiencias fortuitas. Por ejemplo, supongamos que presupuestas 2.000 dólares para un viaje a Tailandia. Pero mientras estás allí, conoces a unas personas que te invitan a pasar unos días en una isla remota. Si no tienes el dinero extra, lo más probable es que tengas que decir que no.

Pero es una experiencia única en la vida que no deberías dejar pasar. Si ahorras un poco más, podrás decir que sí a estas experiencias, que pueden transformar drásticamente tu viaje. (A mí me pasó algo muy parecido cuando estuve en Tailandia, y viví el mejor mes de todos mis viajes. Y todo porque tuve la libertad económica para decir que sí).

Gastar dinero en experiencias de viaje transformadoras es invertir en uno mismo, así que date la oportunidad de hacerlo siempre que puedas. Esos recuerdos te acompañarán toda la vida.

12. Paquete ligero

@gone_mishing

Cuando sales de viaje en solitario, puede ser tentador llevar un montón de cosas «por si acaso» Al fin y al cabo, estarás solo. Es mejor estar preparado, ¿verdad? Pues no. Si llevas demasiadas cosas, tendrás que facturar una mochila enorme cuando vueles, lo que aumenta las probabilidades de que tu equipaje se pierda o sufra daños. Además, como viajero en solitario, tu equipaje va contigo a todas partes: nada de dejar tus cosas con tus amigos mientras vas al baño del aeropuerto.

Llevar poco equipaje (por lo general, una mochila de 40 litros y una bolsa de viaje) también te permite volar sólo con equipaje de mano. Esto significa que nunca perderás tus cosas en una compañía aérea. Y no te romperás la espalda cargando con tus pertenencias. ¿Y si necesitas algo? Cómpralo Calcetines, jerséis, artículos de aseo… lo que se te ocurra, seguro que lo encuentras en el extranjero.

13. Nunca es el momento perfecto para ir

@jackttravels

Si hubiera esperado a que amigos y familiares me acompañaran en mi primer gran viaje, probablemente seguiría esperando. Nunca será el momento perfecto para dar el primer paso. Así que no esperes Una de las cosas de las que más se arrepiente la gente al final de su vida es de no haber viajado más, de no haberse arriesgado más. Pero por mucho miedo o desafío que parezca viajar en solitario, es infinitamente más fácil de lo que crees. Sólo es cuestión de dar el primer paso.

Haz un presupuesto.

Compre una guía.

Abre una cuenta de ahorros.

Contrata una tarjeta de crédito para viajes.

Da un pequeño paso hoy para ponerte en camino hacia tu objetivo de viajar. Después, da otro paso mañana. Con el tiempo, esos pequeños pasos se irán sumando y en poco tiempo estarás haciendo realidad tus sueños.

Sólo tienes que dar el primer paso.

***

Cuando empecé a viajar por el mundo en solitario hace más de quince años, cometí todo tipo de errores. Era un introvertido despistado y torpe que iba a tientas por el mundo. Pero seguí adelante, aprendí lecciones (a menudo por las malas) y continué explorando. Con el tiempo, mejoré mis viajes y viví experiencias increíbles que me cambiaron la vida.

La buena noticia es que yo no soy especial. Siguiendo estos consejos, tú también puedes mejorar tus experiencias en solitario y asegurarte una aventura divertida, segura y económica por todo el mundo.

Pero no te quedes sólo con mi palabra. Sal ahí fuera y pon a prueba estas lecciones. El mundo te espera

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