Cómo cuidarte cuando viajas de mochilera y tienes tu periodo
Viajar de mochilera durante tu periodo puede ser un reto, pero es totalmente posible recorrer el mundo incluso cuando parece que tu ciclo menstrual está haciendo todo lo posible por detenerte.
Te levantas tarde, has dormido más de lo habitual y, aun así, sigues sintiéndote cansada. Cuando viajas, el tiempo pasa de otra manera, y parece que no importa si es miércoles o sábado, o si es el día 1 o el día 23 del viaje. Pero hoy te ha llegado el periodo.
Así que te das una ducha (con un poco de suerte, con agua caliente) y lavas tus braguitas a mano. Luego llega el momento de hacer una peregrinación a las pequeñas tiendas y las pocas farmacias de este pueblo que está en medio de la nada. Terminas de vestirte mientras piensas en toda la comida que quieres devorar, deseando tener el helado de chocolate de anoche, por el que caminaste casi 40 minutos para encontrarlo.

Por suerte, hoy no tienes que moverte. No tienes que tomar un autobús de larga distancia ni manejar una moto por estas pequeñas y sinuosas carreteras. Hoy pasarás el día lavando esa ropa que hace tiempo que debías lavar y escribiendo sobre tus experiencias de viaje en tu diario. Te recostarás en la cama a revisar tus fotos y a enviar docenas de mensajes de audio a tus amigos y familiares por WhatsApp. Es importante concederte esta tranquilidad durante un viaje de mochilera, y es importante permitirte relajarte. Aprende a reconocer cuándo tu cuerpo te habla, cuándo necesitas detenerte.
Situaciones que enfrentarás al viajar de mochilera durante tu periodo
Estoy segura de que, si has pasado tiempo viajando, ya has vivido la experiencia de tener tu periodo mientras estás de viaje. Quizás no solo sientas dolor en el estómago, sino también en la cabeza. Tal vez no sientas cansancio en las piernas, pero sí te duelen los riñones. Sea cual sea la forma en que te afecte tu periodo, es probable que hayas vivido una situación similar a la mía.
Desde el momento en que empiezas a sentir el síndrome premenstrual, cuando desaparece el deseo de seguir viajando y de repente te sientes triste y cansada, solo recuerda que muchas de nosotras nos sentimos así una vez al mes.
Obviamente, lidiar con tu periodo en un lugar extranjero es más difícil que desde la comodidad de tu propia casa. Y tal vez, especialmente si viajas a países menos desarrollados, te has enfrentado a la dificultad de encontrar una caja de tampones o productos de higiene femenina. Quizás tuviste suerte y encontraste tu marca habitual o quizás, como me pasó a mí hace un par de semanas, te encontraste deambulando por calles desconocidas, entrando a toda prisa en todas las tiendas y farmacias con la foto de un tampón en la pantalla de tu celular (¡sí, a grandes males, grandes remedios! )
Para evitar encontrarte en esta situación incómoda, echa un vistazo a nuestros consejos a continuación:
Cinco consejos para manejar tu periodo durante un largo viaje de mochilera:
1. La copa menstrual:
¿Conoces la copa menstrual? Este maravilloso invento llegó a mi vida hace casi cinco años y no solo me ha salvado de situaciones complicadas durante mis viajes, sino que también me ha ayudado a ahorrar mucho dinero. Y ha reducido la cantidad de residuos plásticos que genero en cada uno de mis ciclos menstruales. Sin mencionar que me ha librado de la sequedad vaginal y de esa sensación desagradable que los tampones pueden dejar el último día de mi periodo.
Para quienes no lo sepan,la copa menstrual es una pequeña copa de silicona hipoalergénica que se inserta en la vagina. Esto crea un pequeño vacío que evita los derrames y recoge la sangre almacenándola en su interior. Funciona como un tampón: hay que cambiarla aproximadamente cada 8 horas y, al sacarla, se desecha la sangre que contiene, se enjuaga con agua y se vuelve a colocar.
Antes de cada período hay que esterilizarla. Puedes hacerlo sumergiéndola en agua hirviendo o en el microondas dentro de un vaso lleno de agua durante unos 3 o 5 minutos. También puedes usar pastillas esterilizantes o limpiarla con alcohol.
Si viajas sin acceso a un microondas o a una tetera, la opción más práctica son las pastillas esterilizantes.
Claro, si nunca has probado una copa menstrual, tal vez te parezca extraño, pero créeme, es muy cómoda, segura, económica, ecológica y, si te vas de viaje largo, te ahorrará muchos problemas. Así que, personalmente, creo que esla mejor opción si estás pensando en hacer un viaje largo.
2. Las compresas de tela:
Otra opción para ser autosuficiente al viajar y no tener que preocuparte por comprar productos sanitarios desechables son las compresas de tela. Ocupan muy poco espacio en tu mochila, puedes llevarlas en un neceser y son ecológicas.
El mayor inconveniente es que hay que lavarlas a mano después de cada uso, y esto puede ser un poco complicado cuando estás de excursión o disfrutando en la playa. Como alternativa, puedes simplemente guardarlas en una bolsa de plástico y lavarlas más tarde, pero cuanto más tiempo dejes las manchas, más difíciles serán de quitar.

3. Ten siempre un plan de respaldo para emergencias:
Sea cual sea el producto sanitario que elijas, siempre es bueno tener a la mano una compresa extra o un tampón de emergencia. Tu periodo puede llegar en medio de una excursión, en la cima de una montaña, en un largo viaje en autobús o en cualquier otro lugar sin un baño donde lavarte las manos o lavar tu copa menstrual. Por eso, siempre es buena idea llevar un tampón o una toalla sanitaria de repuesto en tu bolso, tu cartera o tu riñonera. Así, si te viene el periodo de repente, siempre tendrás un plan de respaldo.
4. Métodos anticonceptivos:
Si, como yo, usas métodos anticonceptivos para controlar tu periodo, te darás cuenta de que conseguir los mismos métodos anticonceptivos al otro lado del mundo puede ser un problema. He descubierto que el método anticonceptivo más fácil de encontrar en todo el mundo es la píldora. Incluso si no encuentras tu marca habitual, puedes usar otras marcas locales que tengan la misma composición.
Por ejemplo, el año pasado usaba el NuvaRing. Antes de iniciar mi viaje, decidí comprar un par adicional de anillos para poder usarlos durante al menos dos meses. El problema es que deben conservarse a menos de 30 grados Fahrenheit y, aquí en Asia, donde estoy viajando, la temperatura a menudo supera esa cifra. Así que decidí viajar sin ellos e intentar encontrarlos aquí. ¡Gran error! Fui a varias farmacias con una foto en mi celular y lo máximo que pude encontrar fue una píldora para el día después, ¡que no era lo que necesitaba!
Por otro lado, cuando usaba la píldora, aunque nunca logré encontrar la misma marca, podía pedir el compuesto y conseguir otras marcas con la misma composición. Así que, si tú también usas el NuvaRing o algún método similar y estás pensando en hacer un viaje largo,mi recomendación es que comiences a tomar la píldora antes de iniciar el viaje.
5. Aplicaciones para ayudarte con tu periodo:
Ya sea que estés de mochilera o en casa, te recomiendo usar apps para ayudarte a manejar tu periodo. He estado usando una desde hace menos de un año y es de gran ayuda no solo para llevar un registro de tu ciclo, sino también para aprender a reconocer tus cambios hormonales. ¡Ah! Y te da una excusa para darte el gusto con esos antojos de chocolate porque… ¡es que estoy hormonal, ¿de acuerdo?!
Desde que empecé a usar aplicaciones, he aprendido a reconocer mejor la razón de mis cambios de humor y a entender que esos días en los que me siento decaída se deben a un aumento de nuevas hormonas.
Estas aplicaciones también son muy útiles para planear tu viaje, ya que te permiten tener en cuenta en qué días de tu viaje te tocará el periodo. Si quieres pasar unos días en la playa o escalar una montaña exigente, puedes evitar planear estas actividades para un día de tu periodo.
Hay muchas aplicaciones para llevar un registro de tu periodo. Mi favorita es Clue. Essencilla, práctica, tiene recordatorios y no tiene flores, gatitos ni mucho rosa por todos lados. Otras opciones son Flo, My Calendar (en la que un gatito te habla), Ovuview o Petal, entre muchas otras.

Sea cual sea el método que uses, trata de llevar siempre un plan B de emergencia, usa aplicaciones para planificar tu viaje en función de tu periodo y, sobre todo, cuando inevitablemente llegue, ¡no maldigas al mundo por haber nacido mujer!
Aprovecha esos días para descansar y aprende a disfrutarlos. Úsalos para escribir, para relajarte en el albergue mientras completas tu cuaderno de viaje o para darte un masaje. Gracias a nuestra menstruación, purificamos nuestro cuerpo, así que aprovecha esos días para recargar energías, entendiendo tus emociones y respetándolas. Estos días son aquellos en los que nuestro cuerpo nos recuerda que debes cuidarte, amarte, respetarte y, sobre todo, mimarte.
Sobre la autora e ilustradora 
Andrea Bergareche es creativa de profesión y viajera por vocación. En 2012 viajó por primera vez sola a México, para realizar un año de intercambio en su carrera de artes, y desde entonces se ha vuelto adicta a viajar. En 2015 se embarcó en su primer viaje largo en solitario como mochilera. Un viaje que al principio iba a durar dos meses y terminó durando siete, y en el que recorrió desde Argentina hasta Colombia sola y haciendo autostop, tatuando y pintando mientras tanto.
Desde entonces no ha dejado de viajar. En su blogLápiz Nómadaanima a las mujeres a viajar solas y a hacerlo con creatividad. Puedes seguir sus próximos viajes enFacebook,InstagramyTwitter.