Todos los platillos que debes probar en tu recorrido gastronómico por Portugal

Mariscos a montones, platillos sencillos de todos los días (el «prato do dia») y la disponibilidad constante de una excelente copa de vino: recorrer las cocinas y bodegas de Portugal sin duda te llenará, literalmente, de alegría. Incluso me atrevería a preguntar si hay algún otro país que pueda combinar paisajes, surf y especialidades culinarias de una manera tan cautivadora… ¡Toma ya, Francia! Sin embargo, hablemos de lo importante: dado que viajar por la comida es totalmente justificable, esta guía te brindará todo lo que necesitas saber sobre la gastronomía portuguesa. Organiza todo tu itinerario en torno a los famosos clásicos y a los secretos mejor guardados de las delicias locales, desde las seductoras colinas cubiertas de viñedos alrededor de Oporto y el norte hasta la costa ventosa del Algarve.

Una introducción a la cultura gastronómica portuguesa

Al igual que en muchos países del sur de Europa, una comida no es solo una comida, sino todo un capítulo en sí mismo. Mientras que el desayuno es más bien secundario, el almuerzo dura entre una y dos horas, y la cena fácilmente se extiende por tres horas hasta bien entrada la noche.

Pero ninguno de nosotros quiere terminar en los principales puntos turísticos abarrotados, donde te sirven unas papas tibias después de esperar una hora, ¿verdad? Así que, ante todo, a la hora de elegir el lugar adecuado para deleitarte con lo mejor de la cocina portuguesa, busca los restaurantes con mucha gente, aunque a primera vista puedan parecer menos atractivos. Al entrar, un mesero te asignará un lugar; es la mejor oportunidad para pedir la «sugestão do chefe», la recomendación del chef. A veces, ya encontrarás pan, mantequilla, aceitunas y queso en la mesa, pero si decides consumirlos, te los cobrarán aparte en la cuenta. Es común pedir al menos dos o tres platos; la mayoría de los restaurantes incluso ofrecen un menú turístico a un precio más económico. Sin embargo, si lo que buscas son bocadillos para picar entre horas, los «petiscos», la versión portuguesa de las tapas, siempre son una apuesta segura para probar algunos sabores nuevos en porciones pequeñas.

Desafortunadamente, a los vegetarianos y veganos les resultará más difícil encontrar una buena comida, ya que la mayoría de los restaurantes aún solo ofrecen ensaladas u omeletas como alternativa en un panorama culinario dominado por el pescado y la carne. Al menos es una tendencia que está cambiando y, especialmente en el norte y en las ciudades más grandes, me he encontrado con algunos restaurantes exclusivamente vegetarianos, como por ejemplo «Cultura Dos Sabores» en Oporto.

Pero, en general, si la dorada a la parrilla, los sustanciosos guisos de cerdo y los vinos finos te suenan bien, ¡te prometo que nunca más querrás irte!

Los mejores platillos de Portugal y dónde encontrarlos

Bacalhau

Un ingrediente principal en las ollas y sartenes de Portugal es el pescado, que llega fresco del Atlántico y se sirve en innumerables variaciones, no solo en las marisqueiras (restaurantes de pescado), sino en todo el país. De todas estas opciones, el bacalao (o bacalhau) es sin duda el platillo nacional número uno, al que se le conoce cariñosamente como «o fiel amigo». Una vez capturado, el pescado se seca únicamente al aire y al sol durante varias semanas, perdiendo hasta el 80 % de su contenido de agua; este proceso está incluso protegido como una práctica alimentaria tradicional portuguesa. A la hora de cocinarlo, los trozos secos se remojan en agua durante un par de días y luego se utilizan en una de las supuestas 365 variaciones diferentes de recetas. Pero lo más común es comer el bacalhau a la parrilla acompañado de algunas verduras como papas, zanahorias y brócoli.

Dónde encontrarlo: Restaurante Inácio en Braga

Precio: Alrededor de 30 € para dos personas, con bebidas y pan incluidos

Portuguese food - bacalhau

📷: @gaetanolalano

Cataplana

No hay nada más portugués que una buena cataplana tradicional, un guiso sustancioso y reconfortante que encontrarás prácticamente en cualquier menú del país. Al final, siempre es una pequeña sorpresa descubrir qué ingredientes llevará, incluso si vas al mismo lugar dos veces. Lo que termine en la olla depende de la pesca del día y de lo que haya en la despensa de la cocina. El platillo se cocina y se sirve en una olla de cobre cerrada (cataplana) que se parece bastante a un objeto volador extraterrestre; con papas, pimentón, cebollas y otras verduras,chorrizo o carne, mientras que la variante con pescado y mariscos se llama caldeirada. ¡Tu visita a Portugal no estará completa sin probarla!

Dónde comerla: Chico Neto en Lourinha

Precio: Alrededor de 18 € por una cataplana con entrantes y vino

Portuguese Food - Cataplana

📷: @wanderlustingteddy

Arroz de mariscos

El arroz con mariscos siempre es una apuesta segura y un plato bastante común en todo el país, aunque hay variaciones locales. En el norte, encontrarás mucho arroz de lamprea, mientras que en el sur se le suelen agregar camarones y mariscos de concha.

Dónde comerlo: Marisqueira Rui en Silves

Precio: Alrededor de 10 € en el menú del día

Portuguese Food - Arroz de Marisco

📷: @sandra.ingro

Tacos de pescado

Una opción menos tradicional pero verdaderamente irresistible son los tacos de pescado de Lagos. O sea, todo el mundo puede preparar pescado con papas fritas (que aquí también se encuentra en abundancia). Y los tacos tampoco son realmente exóticos. Pero combina ambos, un poco de picante por aquí, un poco de dulzura por allá, con un refrescante cóctel de cerveza de acompañamiento, ¡y listo! No telo puedes perder en un caluroso día de verano en el Algarve.

Dónde encontrarlo: Ol’ Bastards en Lagos

Precio: Alrededor de 14 € por 3 tacos con papas fritas

Portuguese Food - Fish Tacos

📷: @freshly_plated

Amêijoas

¿Listo para un hermoso desorden portugués sobre la mesa? Las amêijoas son almejas frescas y deliciosas, cocinadas en vino blanco con mucho ajo y cilantro. La mayor parte del suministro de Portugal proviene de la región del Algarve, desde donde se distribuyen por todo el país. Ya sea como entrada o como delicia entre plato y plato, se disfrutan mejor con un vinho verde bien fresco; son puro placer.

Dónde encontrarlo: Restaurante Castelejo en Vila Do Bispo —¡además, un lugar increíble para ver el atardecer!

Precio: Alrededor de 11 € por un plato completo

Portuguese Food - Ameijoas

📷: @botecodalinha

Percebes

Aunque seguro que ensucian igual, los percebes son una sorpresa deliciosa para los comensales más atrevidos y realmente fueron lo más destacado para mi paladar, a pesar de que su traducción al inglés, «goose barnacles» (percebes de ganso), pueda generar muchas dudas.

Dónde encontrarlos: Restaurante Da Praia en Arrifana

Precio: Alrededor de 16 € por una porción grande

Portuguese Food - Percebes

📷: @retiforme

Tosta Mista

¿Te apetece una comida menos sofisticada o un bocadillo rápido? Lo que podría parecer un simple sándwich tostado es, de hecho, una opción ideal tanto para el día como para la noche, tanto entre los locales como entre los turistas —aunque la calidad varía mucho—. Busca un lugar que utilice ingredientes locales frescos y, de repente, el jamón y el queso entre dos rebanadas de pan tostado se convertirán en una auténtica revelación de sabor.

Dónde encontrarla: En cualquiera de los pequeños y encantadores puestos de la plaza del mercado de Praia da Luz

Precio: Alrededor de 2€

Portuguese Food - Tosta Mista

📷:@_alexandrasworld

Bifana

Si el bacalao es el pescado nacional de Portugal, entonces la bifana es sin duda su sándwich nacional. Podrías convertir en un reto encontrar un lugar que no venda bifana; desde zonas de comida hasta pequeños puestos que son apenas más que un agujero en la pared. Las sucursales de McDonald’s en Portugal intentaron lanzar la McBifana hace unos años, pero, francamente, no es más que una triste imitación. Bien preparadas, las delgadas rebanadas de carne de cerdo cocinadas a fuego lento se marinan en ajo, especias y vino blanco, se colocan en un panecillo y, de hecho, se consideran una comida completa.

Dónde comerla: Cervejaria Ramiro en Lisboa

Precio: Alrededor de 3 €

Portuguese Food - Bifana

📷: @lartistacolcurinho

Sardinas asadas

Ricas, baratas y muy populares: las sardinas a la parrilla (sardinhas assadas), marinadas únicamente en sal marina gruesa y asadas sobre carbón. A menudo se sirven al final de las fiestas locales, un evento que entonces se llama «sardinhada».

Dónde encontrarlas: Restaurante Sebastião en Ingrina, Vila do Bispo

Precio: Alrededor de 6 € por una ración de entrada

Portuguese Food - Sardinhas Assadas

📷: @anibalreiscosta

Para los golosos

Ningún menú portugués estaría completo sin sus postres. Desde el clásico pastel de nata ( una tartaleta de crema pastelera con jarabe de azúcar), pasando por un almendrado ( pastel de almendras) hasta el arroz doce ( pudín de arroz), acompañados de un galão caliente (café con leche local), a los portugueses les encantan los dulces y se enorgullecen de contar con más de 200 tipos diferentes de pasteles y tartas.

Dónde encontrarlo: Pastelería Gamba en Lagos

Precio: Alrededor de 2 € por un pastel y un café

Unas últimas palabras sobre las bebidas portuguesas

Si aún necesitas otra razón de peso para enamorarte de la cocina portuguesa, echa un vistazo a su arte de combinar cada comida con la bebida adecuada. Para empezar, está la madre de todos los vinos portugueses, el vinho verde, o vino verde. Lo cual, aunque resulte confuso, no tiene nada que ver con su color; su nombre deriva más bien de su lugar de origen: la región del Minho, en el norte, es mucho más verde que el resto del país. Además, la edad del vinho verde influye en su nombre, ya que este vino se consume muy joven y, por lo tanto, suele tener un sabor muy fresco y afrutado, no solo en su versión blanca, sino también en la roja o rosada.

Portuguese Food - vinho verde

Lisboa 📷: @annabel_dcr

Luego está, por supuesto, el vino de Oporto, cuyas variedades pueden acompañar prácticamente toda una comida, desde el aperitivo hasta el vino de postre. Un oporto Tawny de 20 años tendrá sabor a vainilla y nueces, mientras que uno más joven se asemejará más al café y al chocolate. La ginjinha, por su parte, es un licor local elaborado con cerezas ácidas (ginjas) que suele servirse en una pequeña copa de chocolate comestible. Incluso si no eres un gran amante del vino: la cerveza «Sagres», de la ciudad del sur que lleva el mismo nombre, debería gustar incluso a los entusiastas de la cerveza más sofisticados. ¡Salud!

Bueno, si aún no has empezado a buscar los próximos vuelos a Portugal, diría que ya es hora. No te olvides de reservar un albergue en Portugal si necesitas recostarte después de comer. ¿Qué platillo vas a probar primero?

Sobre la autora:

Christina es una psicóloga alemana que viaja a tiempo completo y que hace honor a sus orígenes explorando con pasión cualquier cerveza local que pueda conseguir. Una mezcla peligrosa de curiosidad y torpeza la lleva a vivir (des)aventuras por todo el mundo; escribe sobre sus experiencias, reflexiones y la psicología de los viajes en su blogBirdwinks.

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