Mis platillos favoritos: todo lo que tienes que probar en Croacia
Ah, Croacia, ese glorioso país de islas vírgenes y extensos tramos de hermosa costa, con antiguas ciudades amuralladas tan evocadoras que se utilizan como escenario para *Star Wars* y *Juego de Tronos*. Desde hace mucho tiempo ha sido un crisol de culturas y de numerosas influencias externas; desde los romanos hasta los turcos, todos han dejado su huella. ¿El resultado? Un lugar que lo combina todo y te lo sirve en tu plato. No es de extrañar que Croacia se esté convirtiendo en la meca de los amantes de la comida. Cada una de las regiones del país se enorgullece de su gastronomía y cuenta con sus propios sabores y platillos distintivos. Desde platillos con tinta de calamar hasta hojas de col rellenas de carne y salchichas con moho, aquí te presentamos una guía de la comida croata.
ADVERTENCIA: La comida croata es muy rica en carne; aunque hay cientos de opciones vegetarianas y veganas en los restaurantes de toda Croacia, los platillos tradicionales suelen estar basados en la carne.

Dalmacia
La región más meridional incluye a Zadar, Split y la ciudad de Dubrovnik, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuyas tabernas tradicionales —o konobas— se inspiran gastronómicamente no solo en los abundantes mariscos del mar Adriático, sino también en sus vecinos italianos al otro lado del mar.
Peka
El plato emblemático de la región, la peka, consiste en carne o pescado (por lo general, ternera, pollo, cordero o pulpo), verduras y hierbas horneadas dentro de una tapa con forma de campana conocida como ispod čripnje, sobre la cual se colocan las brasas de la chimenea. La mayoría de las casas cuentan con un lugar especial afuera (o en el sótano) dedicado exclusivamente a preparar la peka, y si tienes la suerte de que te inviten a cenar, descubrirás que es un plato básico de la cocina croata.
Mariscos
Si bien la ciudad de Mali Ston, en Dalmacia central, es famosa por sus ostras saladas, son el ligne (calamar), los pescados grasos como las sardinas o la caballa y el pulpo son las capturas más comunes en el menú; por lo general, se sirven de manera sencilla al estilo mediterráneo clásico, asados sobre brasas y rociados con limón fresco, aceite de oliva y perejil.
Crni Rižoto
El risotto negro es un plato que se encuentra en todo el Mediterráneo, pero su popularidad en las comunidades campesinas de Dalmacia se remonta a la Edad Media. Consiste en arroz para risotto cocinado con tinta de calamar y sepia añadida al final del proceso de cocción, lo que le da un color intenso.
Pašticada
La pašticada, un plato que suele servirse en días de fiesta, como el día de Navidad u otras ocasiones especiales, es un delicioso guiso de carne de res marinada en vino tinto y asada con ciruelas pasas, tocino, verduras e higos secos. Su preparación lleva un tiempo, pero la espera vale la pena. A menudo se sirve con pasta casera o ñoquis.

Istria
La península del noroeste puede ser la más pequeña de las regiones, pero está repleta de delicias culinarias; influenciada por Venecia y con algunos de los mejores ingredientes que se pueden encontrar en todo el Mediterráneo, espera platos salpicados de espárragos silvestres y aceite de oliva de clase mundial. Istria también es muy conocida por sus lujosas trufas, entre las que se encuentra una de las más grandes jamás registradas (descubierta por un perro local llamado Diana).
Boškarin
Los veganos y vegetarianos mejor que no sigan leyendo, ya que la cocina tradicional de Istria cuenta con excelentes carnes, y este es el primero de dos platos exclusivamente de carne en la lista de esta región. Boškarin es, en realidad, el nombre de un buey autóctono de Istria de cuernos largos que pasta en pastizales naturales; su carne es un manjar que se sirve en filetes o, más comúnmente, con una pasta artesanal con forma de tubo llamada fuži (ver más abajo) y trufas. Otros platillos más modernos incluyen la sopa de rabo de boškarin o su curado para elaborar salami.
Pršut
Similar al prosciutto italiano, esta pierna de cerdo curada en seco y salada es una especialidad de Istria y de la isla de Krk, orientada hacia el oeste. Se deja colgando para que se cure al aire durante más de un año bajo el frío viento bura que sopla desde el noreste; luego, la carne se sazona con hierbas locales como el romero y las hojas de laurel. Las bandejas de pršut i sir (carne curada y queso) suelen servirse como aperitivo antes de la comida.
Fuži de Istria
Esta pasta casera, tubular y con forma de pluma, es un plato habitual en el menú de las konobas y suele servirse con salsa de trufas o una salsa ligera de vino tinto, acompañada de boškarin, pollo o caza silvestre. Aunque los italianos no estarían de acuerdo, los fuži de Istria son tan frescos y deliciosos que pueden rivalizar con cualquier plato que se sirva al otro lado del Adriático.
Kapesante
Conocida más curiosamente como la concha de peregrino de Novigrad, este marisco se considera uno de los más sabrosos del mundo. Se encuentra en zonas donde el agua salada se mezcla con el agua dulce, y su sabor es tan delicioso que cada verano se celebra un festival en su honor. La concha de peregrino suele acompañarse con el magnífico aceite de oliva extra virgen de uno de los productores locales, considerado también entre los mejores del mundo.

Croacia central
La región central, que se extiende desde Gospić hasta Čakovec y desde Rijeka hasta Bjelovar, también incluye a la capital de Croacia, Zagreb. Mientras que las regiones costeras reciben influencias de la cocina mediterránea (y en particular de la italiana), aquí, en el corazón del país, las miradas se dirigen hacia los países del norte, como Hungría y Austria, e incluso hacia el sur, hasta Turquía. Aquí te presentamos algunos platillos que no te puedes perder en tu viaje gastronómico:
Kotlovina
La kotlovina es un plato popular que a menudo se prepara al aire libre en Zagreb y en el noroeste de Croacia. Consiste en carne de cerdo o pollo picada, que se fríe con verduras, pimentón y ajo antes de cocinarse a fuego lento en un caldero especialmente diseñado sobre fuego abierto. El resultado es un guiso sustancioso, perfecto para compartir acompañado de buen pan y un excelente vino local.
Mlinci
Este es otro plato básico muy popular en Zagorje y el norte de Croacia para festivales y celebraciones familiares. Es un plato sencillo: consiste en un pan plano delgado y seco que se rompe en pedazos antes de colocarlo en agua hirviendo. Luego se deja que absorba los jugos de un pavo asado, con el que se sirve más tarde. Sencillo y sabroso.
Štrukli de Zagorje
Como su nombre lo indica, es similar a un strudel, aunque se parece aún más a los štruklji eslovenos. La versión croata puede ser un plato dulce o salado, así que asegúrate de pedir la opción correcta. La versión salada se hornea y se rellena con huevos, requesón y crema agria, mientras que la dulce se espolvorea con azúcar.
Krpice sa zeljem
Una cena popular en el norte de Croacia, este es otro plato de pasta casera, aunque en este caso se trata de pasta plana cortada en cuadrados y servida con col guisada o asada. Una comida de invierno sustanciosa que no solo es sencilla, sino sorprendentemente cremosa y que te deja con ganas de más. A menudo se sirve como acompañamiento de carne de cerdo asada y un buen trago de la omnipresente sljivovica (ver bebidas).
Štrukli
Eslavonia
Puede que sea la región menos visitada de Croacia, pero esta zona del interior nororiental es famosa en todo el país por su célebre salchicha Kulen, así como por sus platillos con sabor a pimentón. Al estar más cerca de las regiones eslavas en cuanto a sabor y cultura, aquí se utiliza mucho más la carne de cerdo que en las zonas del sur, donde se prefiere la ternera, los mariscos o el cordero.
Salchicha Kulen
Esta famosa salchicha aromatizada es un superalimento croata, que se encuentra en todas partes, desde barbacoas hasta bandejas de carnes. Es una salchicha de la que la gente se enorgullece enormemente, hasta el punto de haber una disputa internacional con Eslovenia sobre sus orígenes. Al igual que el salami y el chorizo, el pimentón condimenta la carne de cerdo y le da un profundo sabor ahumado. La mejor salchicha a veces viene cubierta de una capa de moho —para darle más sabor, por supuesto—.
Fiš paprikaš
Otro platillo que suele prepararse al aire libre; se trata de un guiso picante de pescado que generalmente se cocina en un caldero de hierro fundido colgado sobre un fuego abierto. La receta tradicional utiliza pescado de agua dulce, como la perca, el bagre o el lucio, combinado con vino blanco, cebollas y ají para darle más picante y color. A menudo se sirve con pasta tipo tagliatelle, mientras que el caldo restante se sirve como sopa.
Cobanac
Básicamente, la versión con carne del fiš paprikaš, este guiso con sabor a pimentón (también cocinado al aire libre) suele incluir tres tipos de carne: cerdo, res y cualquier otra que haya a la mano. También se le agregan verduras para crear una cena sabrosa que ha mantenido a los pastores de Eslavonia alertas y con vista de águila durante generaciones.
Sarma
El repollo es versátil, ¿quién lo hubiera pensado? Estos rollitos de repollo utilizan las hojas como envoltorios para un relleno de carne molida de cerdo y res, tocino, arroz y pimentón. Son pequeños paquetes de delicia que se sirven mejor con chucrut y una copa helada de vino blanco local.

Bebidas croatas
Acompaña tu comida croata con la bebida perfecta:
Sljivovica: la bebida nacional de Croacia, la sljivovica, es un brandy de ciruela cuya receta se ha transmitido de generación en generación y varía ligeramente de un hogar a otro. Tiene un dulzor sutil y un fuerte efecto alcohólico.

Vino – Croacia es un país con miles de años de tradición vinícola, que se remonta a los invasores ilirios y griegos. Sin embargo, durante la era yugoslava, muchos de los viñedos fueron nacionalizados, lo que provocó una pérdida de conocimientos especializados. Pero, una vez más, la reputación de Croacia en cuanto a vinos de buena calidad va en ascenso; existe una gran variedad de uvas autóctonas de Croacia, lo que da como resultado una excelente selección de vinos, tanto tintos como blancos.
Algunos de los mejores son:
Graševina: un blanco seco de Eslavonia, perfecto para acompañar mariscos.
Malvazija: un blanco floral de Istria muy versátil.
Pošip: un blanco dálmata afrutado y con cuerpo, ideal para acompañar pescado a la parrilla.
Plavac Mali: un tinto dálmata intenso, similar al Zinfandel, ideal para acompañar carnes rojas.
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Acerca de la autora
Robyn Wilson es una periodista de viajes independiente. Ha escrito para publicaciones británicas nacionales, internacionales y especializadas sobre gastronomía, aventuras y destinos. Puedes seguirla en Twitter aquí.
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